«El metoprolol tiene efectos cardioprotectores únicos»

Entrevista al Dr. Borja Ibáñez, cardiólogo del Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz de Madrid y jefe del Departamento de Investigación Clínica del CNIC

Borja Ibáñez, cardiólogoLuis DíazLa Razón

1- ¿Qué es el metoprolol y desde cuándo se conoce?

Es un fármaco de la familia de los beta-bloqueantes que se utiliza en clínica desde hace más de 40 años. Clásicamente se ha enmarcado en la subfamilia de los beta-bloqueantes «cardioselectivos» porque, hasta nuestros recientes descubrimientos, se pensaba que ejercía su función casi exclusivamente en el músculo cardiaco, que tiene una densidad alta de receptores adrenérgico tipo beta1. La adrenalina se une a éstos receptores provocando reacciones como el aumento de la frecuencia cardiaca y el aumento de presión arterial. Hasta hace poco, se consideraba que la función de los beta-bloqueantes era únicamente pasiva: al unirse a estos receptores en las células, impide que la adrenalina se una a ellos y por tanto se evita las funciones comentadas antes.

2- ¿Para qué se utiliza?

Al impedir que la adrenalina haga sus funciones fisiológicas, los beta-bloqueantes como el metoprolol se han usado durante muchos años para el tratamiento de la tensión arterial, bajar la frecuencia cardiaca y prevenir arritmias.

3- Acaban de publicar estudio que lo ha vuelto a poner de actualidad. ¿Por qué?

En este trabajo expandimos algo que nosotros propusimos por primera vez hace tres años: que el metoprolol protege el corazón durante un infarto por un mecanismo que implica una acción de éste sobre los neutrófilos. Estos hallazgos son pioneros ya que muestran que estos fármacos que se consideraba ejercían su efecto sólo en el corazón, lo hacen sobre otros órganos. En este trabajo demostramos que el efecto del metoprolol sobre los neutrófilos es único, y no es compartido por otros fármacos de la familia de los beta-bloqueantes. El metoprolol es el único de los beta-bloqueantes estudiados que ejerce un efecto inhibidor sobre los neutrófilos hiperactivados y por tanto el único que protege al corazón del daño de éstos durante un infarto. También hemos demostrado que, en otras condiciones donde la hiperactivación de los neutrófilos juega un papel en el daño orgánico, el metoprolol tiene un efecto muy beneficioso. Finalmente, en colaboración con un equipo de bioinformáticos, hemos visto que cuando se une al receptor adrenérgico beta1, induce un cambio en la estructura de éste, activando procesos intracelulares que parece justificar su beneficio. Estos cambios de estructura no ocurren con otros beta-bloqueantes. Demostramos por tanto que la función de metoprolol es doble, por un lado, impide que se una la adrenalina a los receptores, efecto compartido con los demás betabloqueantes, sin embargo, además, al provocar estos cambios de estructura en el receptor, provoca unos efectos adicionales en la célula. Esto último es exclusivo del metoprolol y justifica su efecto único sobre la hiperactivación de los neutrófilos.

4- ¿Por qué es importante este resultado?

Por un lado, cambian el concepto de la farmacología de este tipo de fármacos. Ya no se puede considerar que los efectos protectores durante un infarto sean de clase compartido por todos. Más importante a nivel clínico, este trabajo debe de cambiar las pautas de tratamiento del infarto agudo de miocardio. Hasta hora, las guías de práctica clínica recomiendan usar «beta-bloqueantes» en pacientes que están sufriendo un infarto, sin explicitar cuál de ellos. Esto se debe a que hasta ahora se pensaba el efecto protector de éstos era de clase y por tanto compartido por todos. Tras este descubrimiento, queda demostrado que el beneficio para los pacientes ocurrirá sólo si se utiliza metoprolol. Por último, posiciona el metoprolol como un fármaco con posibles efectos beneficiosos en otras patologías donde el neutrófilo hiperactivado juega un papel importante. Es el caso de la inflamación pulmonar aguda asociada a algunas infecciones. De hecho, pensamos que la inyección de metoprolol en pacientes con Covid-19 podría resultar beneficioso. A este respecto, estamos realizando ya un ensayo clínico en pacientes ingresados en la UCI por distrés respiratorio asociado a infección por coronavirus, y estamos testando el efecto del metoprolol en el daño pulmonar infligido por los neutrófilos y su evolución clínica. El ensayo «Madrid-Covid» es un ejemplo de colaboración multidisciplinar entre el CNIC y varios servicios de la Fundación Jiménez Díaz, como Cardiología, Medicina Intensiva, Neumología y el Biobanco.

5- ¿Qué ventajas presenta sobre otros fármacos de la misma familia?

Debido al cambio de estructura que provoca en el receptor, el metoprolol, además, tiene otros efectos únicos como la reducción de la actividad dañina de los neutrófilos hiperactivados. Esto no lo hacen otros beta-bloqueantes y explica por qué es que puede proteger el corazón durante un infarto o el pulmón durante un estado de inflamación exacerbada.

6- ¿Qué características tenía este estudio?

Este trabajo recién publicado tiene un objetivo únicamente mecanístico y se ha realizado en modelos animales de enfermedad, así como en estudios en células y modelos computacionales.

7- ¿Cuál es el perfil de paciente que puede usarlo?

Esta línea de investigación estudia el efecto en un contexto agudo, como el infarto o Covid-19 severo, y por tanto la administración del metoprolol es una inyección intravenosa. Está especialmente recomendado en pacientes que tiene síntomas de infarto a los que se va a llevar urgentemente al hospital a hacerse un cateterismo urgente para abrir la arteria coronaria ocluida que está provocando el infarto.

8- ¿Y hay algún caso en el que esté contraindicado?

Igual que otros beta-bloqueantes, no se puede inyectar a pacientes que tengan una tensión arterial disminuida o una frecuencia cardiaca muy baja o que tienen insuficiencia cardiaca aguda.

9- ¿Está afectando la pandemia al infarto de miocardio?

Especialmente durante la primera ola se observó una disminución importante del número de pacientes que llegan al hospital por un infarto. Esto se debe a que tienen miedo de entrar en contacto con los sistemas sanitarios por la Covid-19 y muchas veces no avisan cuando tienen síntomas sugestivos de infarto.

10- ¿Por qué no hay que dejar de acudir a los hospitales?

Es vital hacer comprender a la población que deben de avisar siempre antes que noten síntomas compatibles con infarto y tener claro que en nuestro país todos los sistemas de emergencias que lo atienden están funcionando a pleno rendimiento. La mortalidad de un infarto no tratado es muy alta y por ello se debe alertar siempre de inmediato ante síntomas sugestivos, ya que el tiempo es fundamental en su tratamiento; cuanto antes se trate, menores son las secuelas.