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Cuando la menopausia nos coge por sorpresa antes de los cuarenta

Aproximadamente  entre el 15%-10% de las mujeres con IOP pueden gestar
Aproximadamente entre el 15%-10% de las mujeres con IOP pueden gestar FOTO: Dreamstime Dreamstime

Cuando la menopausia aparece antes de los 40 años se considera precoz o prematura. Se caracteriza por menstruaciones irregulares o ausentes en mujeres por debajo de esta edad. Obviamente, esta patología afecta al potencial reproductivo de la mujer, pero, además, se asocia con mayor riesgo de osteoporosis, enfermedad cardiovascular y mortalidad más temprana. Cuanto más antes aparece, más graves pueden ser las consecuencias asociadas. Es decir, es peor que aparezca en la década de los 30 que en la de los 40.

La cuestión es que durante el periodo embrionario de la mujer, cuando se está formando en el seno materno, se desarrollan unos siete millones de folículos primarios en los ovarios fetales. Éstos se irán atresiando (reducción y pérdida) de forma fisiológica durante la vida fetal y postnatal, de tal manera que al final quedarán unos 500 para ser ovulados a lo largo de su vida reproductiva.

Sin embargo, la insuficiencia ovárica precoz (IOP) o menopausia prematura se origina por un descenso inicial en este pool de folículos. También «por una atresia acelerada o por una alteración en la maduración de los mismos», señala A TU SALUD la doctora Carmen Pingarrón Santofímia, Jefa de Equipo de Ginecología y Obstetricia del Hospital Quirónsalud San José.

A pesar de lo que se pueda pensar, un desarrollo precoz no tiene nada que ver con esta patología. Lo explica muy Pingarrón: «Al tener las mujeres una dotación fija de folículos en sus ovarios, si las primeras reglas se inician más precozmente, podríamos gastar antes esa dotación de folículos, y entrar antes en menopausia. Pero no una década antes, como implica la menopausia precoz».

Así que no es algo tan simple. Por otro lado, añade que la radioterapia abdominal en la zona inferior del abdomen puede también traer como consecuencia la anulación de la función de los ovarios. Pero, a veces, «no queda otra que utilizarla para el tratamiento de determinados cánceres, y en esos casos se elimina tejido canceroso, pero también tejido sano», apostilla.

Con la quimioterapia ocurre algo similar. Aunque cada vez se desarrollan mejores fármacos que actúan de forma más selectiva sobre las células cancerosas.

En casos de menopausia precoz «es fundamental que el médico intente afinar bien con el diagnóstico y aplicar el tratamiento más adecuado -afirma Pingarrón. Hay que dar hormonas de reeemplazo, puesto que son fundamentales para evitar consecuencias graves». Éstas pueden ser la osteoporosis, la enfermedad cardiovascular, el deterioro cognitivo, los trastornos del sueño, el aumento de peso con el riesgo de diabetes, hipertensión arterial, etc.

Más tarde o más temprano todas las mujeres llegan a la menopausia. «Según nuestras pirámides poblacionales, cada vez más población femenina estará en edad de menopausia», señala esta experta». Es un momento en el que los ovarios cesan la producción hormonal, y comienzan a aparecer sofocos, insomnio, sequedad vaginal, disminución del deseo sexual, aumento de peso, caída del cabello, trastornos de la esfera emocional, tristeza, etc. También aumenta el riesgo de osteoporosis, fracturas y enfermedad cardiovascular. Por eso, lo más recomendable es que la mujer sea atendida e informada desde unidades de menopausia saludable.

Con este motivo, el Hospital Quirónsalud San José acaba de poner marcha una nueva Unidad de Menopausia. «Desde aquí les recomendaremos hábitos de vida saludable, como la dieta y el ejercicio, abandono de hábitos nocivos como el alcohol y el tabaco, y recomendaremos a cada una en función de su sintomatología, el tratamiento más adecuado», explica la doctora Carmen Pingarrón. Lo importante de estas unidades es que pueden contar de forma directa con otros profesionales como endocrinólogos, fisioterapeutas, nutricionistas, reumatólogos, etc.

Además, se congratula de que han «desarrollado protocolos en conjunto con otros especialistas, como los endocrinólogos, para tratar el sobrepeso y la obesidad que se desarrollan secundariamente a la menopausia». Gracias a ello pueden controlar esta patología y sus consecuencias, tales como el síndrome metabólico, la diabetes tipo 2, el hígado graso, las alteraciones del colesterol o la hipertensión arterial, entre otras.

Y un aspecto muy importante: «Las mujeres con insuficiencia ovárica precoz tienen con frecuencia un problema de esterilidad/infertilidad pues interfiere en su capacidad de gestar, según la Asociación Española para el Estudio de la Menopausia (AEEM). Pero, aproximadamente entre el 5-10% son capaces de gestar espontáneamente y parir normalmente», aclara la organización.

Aparece en un caso por mil antes de los 30

El punto de corte de los 40 años para caracterizar a la menopausia como precoz se ha definido no por razones biológicas, sino de acuerdo a criterios estrictamente estadísticos, «ya que 40 años es la edad que se obtiene al restarle a la edad de la menopausia natural un valor de 2 desviaciones estándar de la media», según la Guía Básica de la Asociación Española para el Estudio de la Menopausia (AEEM). Precisamente, en su miniguía dedicada en exclusiva a la IOP, afirma que esta aparece en un uno por mil antes de los 30 años y en un uno por cien antes de los 40. Cuando la Insuficiencia Ovárica Primaria, como prefiere denominarla la AEEM, se debe a tratamientos necesarios para enfermedades benignas o malignas el porcentaje es de un 3,5 a 4,5 % antes de los 40 años.