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Investigación

Descubren un nuevo factor inesperado detrás de la "epidemia de obesidad"

Los humanos gastamos menos energía en respirar y otras funciones básicas que hace 30 años

Una persona lee el periódico en el Parque de la Quinta de los Molinos
Una persona lee el periódico en el Parque de la Quinta de los MolinosDavid JarLa Razón

El aumento del consumo de productos procesados y ultraprocesados y la dismunución de la actividad física diaria han sido, hasta ahora, los dos factores clave para explicar la creciente "epidemia de obesidad" a la que se enfrentan la mayoría de los países occidentales. Pero había un elemento más en la ecuación que hasta ahora no se había tenido en cuanta, ya que los científicos e investigadores habían ausumido que se había mantenido estable con el paso de los años: el gasto energético basal. Un concepto que le será familiar a todas las personas que alguna vez en su vida hayan comenzado una dieta para bajar de peso, y que no es otra cosa que la energía que consume nuestro cuerpo en reposo, es decir, la que usa para funciones básicas como respirar.

Un grupo de expertos y científicos del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), que pertenece a la ONU, han demostrado que este ha ido dismuniyendo en los últimos 30 años. De este modo, las causas de la obesidad no se pueden deducir únicamente de los "sospechosos habituales": estilos de vida cada vez más sedentarios, en los que ha disminuido considerablemente la actividad física y, por el contrario, ha aumentado la ingesta de alimentos.

Para recolectar los datos en su estudio, los científicos utilizaron agua que contiene dos isótopos estables, el hidrógeno-2 y el oxígeno-18, y así determinar la cantidad de energía que ha gastado una persona o, en otras palabras, cuántas calorías ha quemado. Cada participante consumió una dosis de agua doblemente marcada antes de reanudar sus actividades normales. A continuación, se recogieron muestras de orina durante un periodo de 10 a 14 días para determinar la rapidez con la que los dos isótopos abandonan el organismo. Calculando la velocidad a la que se eliminan estos isótopos, se puede estimar la cantidad de dióxido de carbono producida, cifra que está relacionada con el gasto energético.

John Speakman, autor principal del estudio y profesor del Instituto de Tecnología Avanzada de Shenzhen (China) y de la Universidad de Aberdeen (Reino Unido), explica por qué el gasto en actividad ha subido ligeramente con el tiempo. "Lo que realmente ha disminuido es el gasto energético basal. Esto significa que la tasa metabólica en reposo de una persona que vive en 2023 es inferior a la de una persona de su misma edad y composición corporal de finales de los años 90. Eso es bastante inesperado. Y no sabemos muy bien a qué se debe", informa Europa Press.

Para el trabajo, se analizaron mediciones recogidas desde la década de 1980 sobre el gasto energético de más de 4.500 adultos de Europa y Estados Unidos, lo que permitió a los investigadores descubrir que el gasto energético total ha disminuido desde la década de 1990 en torno a un 7,7% en los hombres y un 5,6% en las mujeres.

Cómo influir sobre el gasto basal

Speakman apunta que existen hay varios factores que pueden explicar por qué ha disminuido el gasto energético basal, incluidos los cambios en la dieta. Sin embargo, necesitan investigar más para poder entender cómo revertir esta disminución. "Esta podría ser la base de una estrategia útil en el tratamiento de la obesidad. Sin embargo, en la actualidad, la mejor forma de evitarla es no comer en exceso", asegura .

Dado el gran tamaño de la muestra, los resultados del trabajo permiten extrapolar los datos y comprender mejor la epidemia de obesidad además de aportar, por primera vez, pruebas sobre cómoy cuanto ha disminuido el gasto energético en los últimos 30 años.