Psicología

Qué es la turofobia, el miedo extremo de Eva Isanta que ha marcado su paso por televisión

La actriz ha revelado que padece una fobia que ha obstaculizado su continuidad en el programa Top Chef de RTVE. Se trata de un problema documentado que desencadena ansiedad y rechazo físico

Qué es la turofobia, el miedo extremo que ha afectado a Eva Isanta en televisión
Qué es la turofobia, el miedo extremo que ha afectado a Eva Isanta en televisiónRTVE

La actriz Eva Isanta no ha podido ocultar la reacción de rechazo físico que le produce un ingrediente muy presente en las cocinas de España ante las cámaras del programa 'Top Chef', emitido por Televisión Española (RTVE). Ni el apoyo de su amigo y compañero, el actor Luis Merlo, ni sus dotes de actuación le han ayudado contra el hándicap que lleva arrastrando desde que era pequeña.

En una prueba decisiva para su continuidad en el programa, la actriz de Aquí no hay quien viva o La que se avecina tuvo que enfrentarse a una tarta de queso. Fue entonces cuando confesó sin rodeos: “Yo el queso no puedo ni verlo. Soy una cosa que se llama turofóbica. Turofobia es miedo al queso y es una limitación. Una pena”.

La escena, que podría parecer anecdótica o incluso divertida, puso sobre la mesa un problema real y poco conocido: la turofobia, una aversión extrema —y en algunos casos incapacitante— hacia el queso. Pero ¿qué es exactamente la turofobia? ¿Es simplemente que no te guste el queso o estamos ante algo más profundo?

Mucho más que “no me gusta”

La turofobia es una fobia específica relacionada con el queso. No se trata de una simple preferencia alimentaria ni de un disgusto momentáneo, es un miedo irracional y persistente, que provoca reacciones físicas. En los casos más intensos, la persona puede experimentar ansiedad, náuseas, rechazo físico inmediato o incluso sensación de angustia ante la mera presencia del queso a la vista, su olor o la textura del alimento.

En el caso de Isanta, el problema viene “desde pequeña” y se agrava en situaciones cotidianas como pasar por el pasillo de los lácteos del supermercado. “Tengo que taparme directamente la nariz”, explicó en el programa. Durante la prueba culinaria, reconoció que no podía ni oler ni probar el ingrediente estrella del reto: “No lo puedo soportar”.

La aversión al ingrediente dificultó tanto la participación de Isanta, que finalmente se convirtió en la segunda expulsada del formato de repostería de RTVE. “Me da mucha pena, pero me quedo con lo bueno, es una experiencia fantástica. Lo he disfrutado mucho”, añadió tras conocer la decisión del jurado, que le pareció “justa” y comprensible.

¿Por qué ocurre la turofobia?

Las fobias específicas suelen desarrollarse por varios factores:

  • Experiencias negativas en la infancia relacionadas con el alimento.
  • Rechazo sensorial muy marcado (olor fuerte, textura viscosa o sabor intenso).
  • Asociación psicológica con una sensación desagradable.
  • Predisposición a la ansiedad o a respuestas de evitación.

El queso, especialmente en sus variedades más curadas o fermentadas, tiene un olor potente y una textura que puede resultar invasiva para algunas personas. En cerebros especialmente sensibles a determinados estímulos sensoriales, esa reacción puede amplificarse hasta convertirse en fobia.

No es un problema frecuente, pero tampoco es único. Se han documentado fobias alimentarias hacia otros productos, como el pescado (ictiofobia), las frutas con determinadas texturas (lacanofobia) o incluso el chocolate (chocolatofobia).

Cómo se manifiesta

Los síntomas pueden variar en intensidad. Entre los más habituales:

  • Rechazo inmediato ante el olor.
  • Náuseas o arcadas.
  • Ansiedad anticipatoria si se sabe que habrá queso en una comida.
  • Evitación de restaurantes o platos donde pueda estar presente.
  • Necesidad de cubrirse la nariz o apartar la mirada.

En contextos sociales o profesionales, esta reacción puede generar incomodidad. En un concurso culinario como Top Chef, donde la técnica exige probar, ajustar sabores y manipular ingredientes, la limitación es evidente. Aun así, la actriz quiso normalizarlo: “Somos bastantes, no somos una secta. O sea, que no estoy loca, es verdad”.

La buena noticia es que la turofobia tiene tratamiento. Como cualquier fobia específica, puede abordarse desde la psicología clínica. Las estrategias más utilizadas incluyen: terapia cognitivo-conductual, exposición gradual y controlada al estímulo y técnicas de regulación de la ansiedad.

El objetivo no siempre es que la persona termine comiendo queso, pero sí reducir la respuesta de angustia para que no condicione su vida diaria. Al final, en muchos casos, cuando la fobia no genera un impacto significativo en la salud o en la vida social, la persona simplemente aprende a convivir con ella evitando el alimento.

Además, la turofobia en sí no supone un riesgo médico grave. El queso no es un alimento imprescindible si la dieta es equilibrada y se cubren adecuadamente las necesidades de calcio y proteínas con otras fuentes. El problema aparece cuando la fobia se amplía a otros alimentos o genera ansiedad intensa en situaciones sociales, lo que puede afectar al bienestar emocional.

Por eso, que una figura pública hable abiertamente de una fobia poco conocida ayuda a normalizar este tipo de trastornos específicos. Muchas personas sienten vergüenza por reacciones que no pueden controlar y que desde fuera parecen exageradas. La participación de Eva Isanta ha ayudado a visiblizar una respuesta psicológica real que, aunque poco frecuente, existe.