Trump a Sánchez: «Me encanta España»

A pesar del brusco gesto que el presidente de Estados Unidos dedicó a Pedro Sánchez, Moncloa asegura que el magnate fue cordial y, después de asegurarle que le «encanta España», bromeó con el buen sitio que le había tocado al presidente español en el plenario de la Cumbre de Osaka

Trump señala a Sánchez dónde debe sentarse
Trump señala a Sánchez dónde debe sentarse

A pesar del contundente gesto que el presidente de Estados Unidos dedicó a Pedro Sánchez, Moncloa asegura que el magnate fue cordial

El presidente español ha tenido un cordial encuentro con Donald Trump a su entrada en el salón del INTEX de Osaka donde se celebran las sesiones de trabajo de la Cumbre del G20. Después de intercambiar unas breves palabras con él y nada más llegar a su sitio, Trump le aseguró que le «encantaba España» y después, señalando el «escaño» que le había sido adjudicado al español, bromeó: «Te ha tocado un buen sitio». Observado a través de las cámaras de televisión japonesas, el brusco lenguaje corporal del magnate parecía indicar que el millonario estadounidense había lanzado a Sánchez una de sus habituales «perlas» dialécticas. Sin embargo, un miembro de la delegación española que asistía al presidente español en cuestiones de protocolo aclaró que se produjo el intercambio descrito.

Poco antes de su saludo con Trump, Pedro Sánchez saludo efusivamente al príncipe heredero saudí Mohamed bin Salman Al Saud, recientemente acusado por Naciones Unidas de orquestar el asesinato y desmembramiento del periodista Jamal Khashoggi.

Paradojas del protocolo aparte, Pedro Sánchez comenzó su trabajo en la Cumbre de Líderes del G20 con una reunión de coordinación con los mandatarios europeos presentes en Osaka en la que se constató la necesidad de establecer un frente común «en defensa del multilateralismo, el comercio internacional y la neutralidad climática en línea con el Acuerdo de París» frente a los retrocesos que otras potencias internacionales -señaladamente Estados Unidos y China, enzarzados en su particular guerra comercial- pueden provocar mediante su pasividad.

A la reunión acudió la primer ministra de Reino Unido, Theresa May; la canciller alemana, Angela Merkel; el primer ministro italiano, Giuseppe Conti; su homólogo holandés, Mark Rutte; el presidente de la República Francesa, Emmanuel Macron; el aún presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker; y el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk. El otro lado del atlántico estuvo también representado por el primer ministro Justin Trudeau de Canadá, que mantiene unos puntos de vista análogos a la Unión Europea (y antagónicos a los del presidente estadounidense) en los temas que se trataron en el encuetro. La incorporación al bloque europeo de Trudeau, con el que el presidente Sánchez mantiene una buena relación personal y una evidente afinidad ideológica, pretendió visibilizar que Europa no está sola en el grupo de países que siente con urgencia la necesidad de luchar contra el cambio climático.

Según informaron fuentes de Moncloa, en este encuentro, celebrado horas antes del comienzo de la Cumbre propiamente dicha, se ha hablado «de coordinación y de un incremento de la ambición frente a los retos, especialmente del cambio climático, comercio y migraciones». En esta línea, Juncker también afirmó que es necesaria «una declaración firme sobre cambio climático», y no repetir el fiasco en este sentido de la anterior cumbre del G20 del pasado diciembre en Buenos Aires.

Otro de los temas que el presidente español ha puesto encima de la mesa fue Mercosur. Sánchez ha pedido que se culmine ya la negociación para aprobar el acuerdo. Siempre según fuentes gubernamentales, durante la reunión previa a la Cumbre no se abordó la cuestión del reparto institucional de la UE, ya que este será un acuerdo en el que tienen que participar los 28 y que se cerrará previsiblemente en Bruselas mañana domingo. No obstante, avanzada la tarde de ayer fuentes gubernamentales confirmaron que el presidente español sí abordó esta cuestión en una encuentro a dos con Tusk..

Por primera vez en una Cumbre del G20 y por la iniciativa de la delegación española se produjo un encuentro entre los jefes de Gobierno iberoamericanos presentes en Osaka. Precisamente el único de ellos que no asistió, el presidente brasileño Jair Bolsonaro, se produjo un encuentro poco antes de posar para la foto de familia. Según informaron fuentes brasileñas, durante el encuentro Bolsonaro agradeció al presidente en funciones la manera que están teniendo las autoridades españolas de tratar el caso del alijo de droga encontrado en un avión de la Fuerza Aérea Brasileña. Bolsonaro reafirmó ante Sánchez «su defensa de castigos severos a los traficantes de drogas».

Más adelante el presidente celebró una bilateral con el primer ministro japonés Shinzo Abe en la que se pudo volver a comprobar la buena sintonía que existe entre ambos países y en la que se hablo de intercambiar apoyos en candidaturas internacionales. Además, durante la segunda sesión de trabajo, dedicada a la innovación, la economía digital y la inteligencia artificial, Pedro Sánchez se dirigió al resto de líderes de Gobierno. Previamente España fue uno de los países firmantes de la declaración sobre economía digital en la que se ha lanzado la «Iniciativa Osaka» para «demostrar el compromiso para promocionar el diálogo y la legislación internacional en asuntos relativos al comercio electrónico en el Organización Mundial del Comercio».

Durante un encuentro con los medios de comunicación desplazados a Osaka para informar de la Cumbre del G20, la ministra de Economía, Nadia Calviño, hizo un llamamiento a todos los partidos políticos para que «por responsabilidad» faciliten la investidura de Pedro Sánchez «porque un entorno de estabilidad política es el idóneo desde el punto de vista económico». Calviño aseguró que los líderes presentes en la ciudad japonesa felicitaron Pedro Sánchez «por su victoria en las urnas» y le mostraron su deseo de que pronto logre formar Gobierno.