180 millones para los vecinos de San Andrés, centro de Fagor

Responsables de la administración número 2 de Arrasate-Mondragón que ha vendido 45 series del número 62.246, el Gordo de Navidad
Responsables de la administración número 2 de Arrasate-Mondragón que ha vendido 45 series del número 62.246, el Gordo de Navidad

La barriada de San Andrés, centro de la factoría de Fagor en Mondragón, ha sido agraciada con 180 millones del premio gordo de la Lotería de Navidad.

La localidad guipuzcoana de Arrasate Mondragón vio con impotencia el pasado octubre cómo se derrumbaba uno de sus pilares económicos, la cooperativa Fagor Electrodomésticos. Dos meses después ha llegado el Gordo de la Lotería de Navidad para aliviar el ánimo de sus vecinos.

El pueblo vive hoy una de sus fiestas más populares, la feria de Santo Tomás, y en sus calles se extendía como la pólvora la gran noticia, que el Gordo acababa de dejar en el pueblo 180 millones de euros, 29.988 millones de pesetas, que resulta mucho más impactante para aquellos que aún hacen cálculos con la vieja moneda.

El pesimismo que abate al pueblo por las consecuencias que puede acarrear la caída de una empresa emblemática como Fagor Electrodomésticos, fundada hace 50 años y que ha llevado al paro a 2.000 personas en Euskadi, quedaba hoy aparcado para dar paso a la alegría.

El centro de atención ha sido durante toda la mañana el número 14 de la Avenida de Álava, donde se encuentra la administración de lotería que ha vendido 45 series del 62.246, al que corresponden 400.000 euros por décimo.

Se encuentra en el humilde barrio de San Andrés, precisamente donde Fagor Electrodomésticos tiene una de sus plantas y donde en marzo de 2004 ETA asesinó al exconcejal socialista Isaías Carrasco.

Allí, su responsable, José Mari Garai, explicaba que una parte del premio lo habían comprado trabajadores de Fagor Arrasate, que están abonados al mismo número desde hace cinco años, y otra a un concesionario de Renault, pero que la mayoría lo había vendido en ventanilla y que está muy repartido.

Si ha tocado a alguno de los socios de Fagor Electrodomésticos será por décimos sueltos, ya que esta cooperativa lo único que tiene en común con Fagor Arrasate, dedicada, entre otra cosas, al diseño y fabricación de prensas mecánicas e hidráulicas, es su pertenencia a la Corporación Mondragón.

Pero el Gordo también ha tenido en cuenta a otros parados, como en el caso de José Ignacio Agüero y Carmen Conejo, un matrimonio que compró dos décimos y tiene a sus tres hijos desempleados.

Los cinco se han acercado hoy a la administración de lotería, al igual que Alberto Mondragón, que gracias al décimo agraciado que posee podrá echar una mano a su hija, ella sí, en paro tras el cierre de Fagor Electrodomésticos.

Ellos han sido algunos de los protagonistas de la mañana en el barrio de San Andrés, donde la alegría, las lágrimas y la emoción tenían un componente de incredulidad ante la suerte inesperada.

El responsable de la administración, pletórico, ha descorchado champán para la celebración ante las cámaras de televisión y los fotógrafos, como es preceptivo, ante la mirada también de muchos vecinos y curiosos que se van de vacío tras el sorteo de hoy, pero que han disfrutado también con los que la fortuna ha premiado.

Los 180 millones que se han repartido en Arrasate-Mondragón no suman ni la cuarta parte de la deuda de Fagor Electrodomésticos ni ayudarán a reflotar la empresa, pero sí sofocarán en parte la crisis de un pueblo y una comarca que tiene por delante la dura tarea de superar el que probablemente es el mayor trauma económico de su historia.

El alcalde de Mondragón, Inaxio Azkarraurizar, ha mostrado su "gran alegría"porque hayan tocado 180 millones del premio gordo de la Lotería de Navidad en el municipio, especialmente castigado por la situación de Fagor Electrodomésticos.

Azkarraurizar ha dicho que, "paradojas de la vida", en concreto, los agraciados han sido los vecinos del barrio de San Andrés, "que es el centro de Fagor". "No hay mal que por bien no venga", ha añadido el regidor de la localidad.

Tras señalar que a él, particularmente, no le ha tocado la lotería, ha señalado que se conforma "con que haya caído a los vecinos"y espera que el premio "esté bien repartido".

"El pueblo estaba un poco triste viendo lo que ha pasado en los últimos meses. Ha sido una noticia agradable. Espero que esté bien repartido porque hay bastante gente que lo está pasando mal", ha aseverado.