Para elegir universidad, lo mejor es ir a probarla

Asistir a las jornadas de puertas abiertas de las universidades incrementa las posibilidades de acertar con los estudios

La temida EBAU, el viaje de fin de estudios, el acto de entrega de becas, los discursos del último día, etc. El bachillerato suele estar tan lleno de acontecimientos que es fácil que tomemos precipitadamente la decisión de qué carrera estudiar.

Pero sobre todo, escoger estudios genera un estrés lógico, por la incertidumbre que provoca desconocer sobre el terreno en qué consiste el Grado (o Doble Grado) que nos gustan. Y es normal que surjan preguntas del tipo: ¿y si no me gusta Ingeniería Informática? ¿Y si es mejor ADE que Criminología? ¿Puedo acceder a becas en la universidad privada? ¿Serán difíciles las matemáticas en esta universidad? ¿Dónde tendré más oportunidades laborales, en Arquitectura Técnica o en Ingeniería de Organización Industrial? ¿Habrá profesores cercanos al mundo profesional? Quiero ser odontólogo o médico, pero ¿y si me da miedo la sangre? ¿Fisioterapeuta o Psicólogo? ¿Qué servicios e instalaciones me ofrece mi futura universidad? Preguntas lógicas, propias de cualquier estudiante de bachillerato.

En cualquier campo de la vida, si un producto nos genera dudas, lo más lógico es que antes de elegirlo, nos dejen probarlo o, al menos, nos expliquen bien cómo funcionan. Y afortunadamente, universidades como la Europea Miguel de Cervantes (UEMC) de Valladolid se han dado cuenta de esto, y vienen preparando jornadas de puertas abiertas en las que, además de conocer al detalle las instalaciones, se imparten charlas y talleres prácticos por especialidades, hay profesores que atienden todas las dudas que tengamos sobre cada carrera, etc. En definitiva, que podamos «probar» la universidad y los estudios a los que nos gustaría dedicar el resto de nuestra vida profesional.

Lo habitual es que tengas que inscribirte antes, para que puedan atenderte bien ese día y resolver todas tus dudas.