¿Somos tan desobedientes?

En lo que llevamos de confinamiento, a los españoles nos han puesto más de 660.000 multas. En realidad, aún son propuestas de sanciones, pero ¿de verdad hemos sido tan díscolos?

Sanciones en epoca del coronavirus
mejor quedarse en casaJosé Maluenda

Cuarenta días de estado de alarma se han traducido en 667.437 propuestas de sanciones con vocación de convertirse en multas firmes, con un montante que va de los 601 a los 10.400 euros. Una cifra que se antoja de todo punto desorbitada, sobre todo teniendo en cuenta que no paramos de escuchar de parte de las autoridades lo bien que nos estamos portando y que el nivel de respeto de las restricciones está siendo ejemplar. Pues para ser tan admirable desde luego que nos está saliendo caro. Uno podría incluso atreverse a pensar que el coste del parón económico y de la recesión que se nos viene encima ya la estamos pagando algunos de nuestro bolsillo. Y es que, igual que a estas alturas de la crisis sanitaria todos conocemos a alguien que ha perdido la vida por el maldito coronavirus, ahora muchos de nosotros tenemos cerca algún caso de «propuesta de sanción» mas o menos injusta. Porque esta es la clave: el motivo que lleva a un agente a imponer una multa por considerar que el ciudadano no tiene una razón de peso para salir de casa no está nada claro. ¿Se considera legítimo coger el coche para acudir al hospital a recoger a tu padre enfermo? ¿Y desplazarse para enterrarlo? En ambas circunstancias se han interpuesto las correspondientes denuncias de parte de las fuerzas y cuerpos de seguridad, tal y como han denunciado los expedientados a este periódico. Y ya no digamos cuando se trata de situaciones menores como la entrega de llaves de un piso o una mudanza, casos que no especifica ni el propio decreto del estado de alarma y que pueblan una zona gris que está dando lugar a muchas confusiones que, por ahora, está pagando el sufridísimo ciudadano de a pie. A la incertidumbre terrible desde el punto de vista económico y sanitario, ahora sumamos el temor a salir a la calle y toparnos con un agente que no acabe de verlo claro. Tanto es así que el Defensor del Pueblo ya está investigando la base legal de muchas de estas multas impuestas por supuesta desobediencia. Ay, qué ganas de que recuperemos todos nuestros derechos. De las obligaciones nunca nos hemos librado.