La pandemia también viaja en patera

Detectados numerosos casos del virus entre los inmigrantes que entran ilegalmente en España por mar

Las mafias de la inmigración están haciendo su agosto, nunca mejor dicho. Miles de subsaharianos y de otros países africanos esperan en las costas de Argelia y Marruecos para abordar una patera que los lleve hasta la península y, en su caso, las Islas Canarias, donde las llegadas han aumentado exponencialmente con respecto al año pasado. Nada más arribar a España, los inmigrantes son sometidos a las pruebas del coronavirus y ya se han detectado decenas de casos que son sometidos, de acuerdo con los protocolos sanitarios, a los aislamientos y tratamientos correspondientes. A las mafias eso no les importa porque ya han cobrado el “pasaje”, que es de unos 2.000 euros por viajero.

Es cierto que, a fecha de 15 de julio, la llegada de inmigrantes por vía marítima a España había descendido, y de los 11.688 de 2019 se había pasado a 7.700 este año. Sin embargo, en Canarias, de 462 se había pasado a 2.798 en ese periodo, todo ello según fuentes oficiales del Ministerio del Interior. Sin embargo, expertos en la materia estiman que estas cifras se van a incrementar de forma considerable este año.

Si se tiene en cuenta que el precio del “pasaje” nunca baja de los 2.000 euros, el negocio es redondo, hasta tal punto que se han detectado “buques nodriza” que remolcan pateras y, llegado a un punto cercano a la costa, depositan en las barcas a los inmigrantes para garantizar su llegada a la costa.

Al problema que supone esta inmigración irregular, sobre todo para los que se aventuran a travesías que pueden terminar en tragedia, hay que unir que algunos de los que llegan son portadores del virus del COVID19. No es de extrañar ya que en los lugares en los que se esconden antes de poder abordar las embarcaciones en las que intentarán llegar a España, no abundan, precisamente, las medidas sanitarias. Además, en sus países de origen no cuentan como una red sanitaria como la española que ha demostrado su eficacia para combatir, incluso en los peores momentos, la pandemia.

Al intento de encontrar una vida con unos medios económicos que les permitan subsistir dignamente se une el deseo, lógico por otra parte, de protegerse de una enfermedad que parece va a tener una larga proyección en el tiempo.

Las mafias lo saben y se aprovechan de ello. De hecho, este fin de semana ha registrado la llegada de casi 450 inmigrantes a las costas españolas y, conforme avance el mes de agosto (el de septiembre, también) y el buen tiempo, la cifra va a ir en aumento.

Hay un efecto llamada ya que en la actual situación de cierre de fronteras (en especial Marruecos) hace imposible la devolución de los inmigrantes a sus países. El que llega, sabe que tiene garantizada su manutención y, conforme pase el tiempo, puede lograr hasta la regularización de su situación.

Una de las formas de combatir actividad delictiva se centra en el desmantelamiento de las referidas mafias. Las Fuerzas de Seguridad luchan contra estos grupos y, en las últimas horas, la Policía Nacional ha desarticulado uno, formado por cinco individuos, asentado en Cartaya (Huelva), donde han practicado cinco detenciones, y Marruecos. Precisamente, el responsable en España había llegado en patera en 2017 y se encontraba en situación irregular en nuestro país-

Las víctimas eran amenazadas antes del viaje para que entregaran sus móviles (si no lo hacían, les cortarían los brazos) y evitar grabaciones durante la travesía. Pagaban los 2.000 euros por adelantado para reservar plaza en embarcaciones tipo patera o zodiac; y otros 500 euros, por el alojamiento en España. Todo perfectamente organizado. Además, les unían lazos familiares.

Solamente en la costa norte de Marruecos hay, según fuentes consultadas por LA RAZÓN, unos 2.000 subsaharianos que están preparados para entrar ilegalmente en España, por vía marítima. En Argelia, la cifra es menor, pero puede superar el millar y los expertos han notado un incremento de las embarcaciones que provienen de aquel país.

Los 447 inmigrantes que han llegado a las costas españolas durante este fin de semana en pateras han recalado en numerosos puntos de la costa o han sido rescatados en alta mar por buques de Salvamento Marítimo o de la Guardia Civil: Canarias, Andalucía, Baleares, Murcia, País Valenciano...