Sanidad pagó 62.703 euros por respiradores que sólo cuestan 10.000

Tarda siete meses en publicar un contrato adjudicado sin concurso a la firma HongKong Travis

Los ventiladores pueden usarse en UCIS, pero hay equipos mucho mejores para los enfermos de Covid en estado crítico
Los ventiladores pueden usarse en UCIS, pero hay equipos mucho mejores para los enfermos de Covid en estado críticoNACHO DOCEREUTERS

El Ministerio de Sanidad compró 20 dispositivos de ventilación mecánica invasiva entre seis y diez veces más caros que su valor real a una empresa asiática denominada HongKong Travis Asia Limited. Se trata de equipos destinados al tratamiento de pacientes graves de Covid-19 y su marca es Carefusion Modelo Vella. En total, el departamento que dirige Salvador Illa abonó por ellos 1,254 millones de euros. En el importe están incluidos el IVA, las tasas, los aranceles y un 10% en concepto indeterminado de «otros gastos».

El coste de cada uno de estos ventiladores para las arcas públicas ascendió pues a 62.703 euros, aunque fuentes del mercado aseguran a LA RAZÓN que el precio de estos equipos no llega a superar siquiera los 10.205 euros, 52.408 euros menos de los que se pagó por ellos. El precio de 10.205 euros –11.920 dólares– es el ofertado por una compañía extranjera. Otra firma extranjera anuncia estos equipos por 5.958 euros –7.000 dólares–, por lo que en este caso el Estado los habría pagado 56.745 euros más caros.

El anuncio de la formalización de este contrato se acaba de realizar en el Boletín Oficial del Estado (BOE) con siete meses de retraso con respecto a la fecha de la operación. De hecho, la adjudicación se produjo el 25 de marzo, cuando las Unidades de Cuidados Intensivos (UCIS) estaban saturadas de enfermos graves de Covid-19 y los hospitales aplicaban triajes para seleccionar a los que podían entrar en ellas y a los que no. Por su parte, el anuncio de la adjudicación en la plataforma de contratación del Estado se produjo el 16 de junio, cuando la primera oleada de la pandemia ya había remitido y las UCIS estaban regresando a la normalidad tras los fatídicos meses de marzo y abril.

A diferencia de lo ocurrido en otros contratos, el anuncio de su formalización ha corrido a cargo, esta vez, de la secretaria de Estado y número dos del ministro, Silvia Calzón Fernández. Sin embargo, dicho anuncio revela que el procedimiento empleado para la compra de esta tecnología es el mismo que el usado con centenares de adquisiciones de equipos y de material realizados durante la pandemia. Una vez más, se empleó para la adjudicación uno «negociado sin publicidad acelerado», lo que equivale a decir que se realizó sin concurso, y la justificación esgrimida para ello fue «la situación de extrema urgencia» motivada por la Covid-19. Como en otras ocasiones, la empresa adjudicataria fue la única que participó en el proceso. En este caso, HongKog Travis, con sede en Hong Kong.

En la memoria justificativa de la operación, el Ministerio de Sanidad asegura que «una de las necesidades del mencionado procedimiento es poner dispositivos de ventilación mecánica invasiva a disposición de las unidades de cuidados intensivos en las que muchos de los pacientes afectados por Covid-19 se encuentran ingresados». Añade que «tener a disposición del Sistema Nacional de Salud estos equipos debe considerarse una prioridad en estos momentos, ya que permitiría proporcionar a los pacientes en los centros hospitalarios, especialmente los casos más graves, la asistencia adecuada. En base a la experiencia con otros países que están en situaciones similares a la española, más la información recabada en los centros sanitarios, podría ser necesario adquirir hasta 4.000 equipos de ventilación mecánica invasiva».

¿Sirven realmente estos respiradores para las UCIS? Este periódico ha consultado con intensivistas y anestesiólogos que trabajan en grandes hospitales y la respuesta que dan es que sí pueden utilizarse, aunque no son los equipos idóneos para las unidades de críticos, al haber otros mejores que cuestan muchísimo menos de lo pagado por ellos. Se trata, aseguran, de equipos volumétricos que llevan turbina para aspirar el aire del ambiente en vez de necesitar aire comprimido. En general, los especialistas no están familiarizados con ellos porque la distribución que se realizó hace años se interrumpió.

El adjudicatario, HongKong Travis, ha estado envuelto en la polémica durante la pandemia, al proporcionar también a España mascarillas por encima de su valor. Varias informaciones vinculan a esta firma con los papeles de Panamá. También lo ha estado la compra de respiradores desde el estallido de la pandemia. Hasta la fecha, el importe pagado más alto que había trascendido por la compra de ventiladores era de 49.610 euros. Se trata de los Eternity SH-300 adquiridos a la empresa Tec Pharma Europe S.L., ubicada en Armilla, Granada.

El valor real de estos equipos no superaba los 20.000 euros, aunque algunas fuentes lo situaban incluso por debajo de los 16.000. Estos respiradores sólo pueden usarse, además unas horas en la UCI, por estar diseñados para el transporte. La empresa adjudicataria era una de las de «dirección desconocida» y se creó en 2019 con un capital social de 3.000 euros.