El gusano que quería ser gallina

Investigadores de la Universidad de Alcalá y de la Universidad de Barcelona han descubierto en la Antártida una nueva especie de gusano marino que incuba sus huevos, un comportamiento que hasta ahora era más propio de las gallinas que de estos invertebrados.

Investigadores de la Universidad de Alcalá y de la Universidad de Barcelona han descubierto en la Antártida una nueva especie de gusano marino que incuba sus huevos, un comportamiento que hasta ahora era más propio de las gallinas que de estos invertebrados.

La nueva especie de gusano marino o "nemertino"ha sido bautizada por sus descubridores como Antarctonemertes riesgoae, y aparece descrita en el último número de la revista Polar Biology.

El descubrimiento fue realizado por científicos de la Universidad de Barcelona quienes tras consultar con el equipo de Investigación en Biodiversidad Marina que coordina el profesor Juan Junoy Pintos en la Universidad de Alcalá -expertos en nemertinos-, certificaron el descubrimiento de la nueva especie.

Los investigadores hallaron en la Antártida unos capullos azulados de unos dos o tres centímetros que estaban siendo incubados por un nemertino, cuando lo habitual es que los nemertinos depositen sus huevos y se olviden de ellos.

De hecho, el éxito reproductivo de estos gusanos no radica en cuidar los huevos, sino en poner muchas cantidades para aumentar la probabilidad de que al menos uno o dos lleguen al estado adulto.

Sin embargo, los nemertinos hallados en la Antártida por los investigadores españoles mantenían una insólita conducta: incubar sus huevos para protegerlos de las difíciles condiciones ambientales del continente.

Los nemertinos son unos gusanos no muy abundantes pero tampoco raros, explica la Universidad de Alcalá en una nota.

Poseen una probóscide (apéndice) interna que suele ser tan larga como su cuerpo y que desenvaina cuando quiere cazar o defenderse.

Algunos de ellos, como el de la nueva especie hallada, tienen además un mecanismo aún más sofisticado: la trompa está armada con una especie de daga que sirve para apuñalar a sus presas.

Estos gusanos pueden medir entre uno y sesenta centímetros, siendo unos animales muy elásticos, tanto que un ejemplar de treinta centímetros puede estirarse hasta medir un metro, precisa la Universidad.