La granada, un elixir de juventud

Hallada una molécula que una vez entra en contacto con bacterias intestinales genera cambios en las células del músculo y ralentiza su envejecimiento

Hallada una molécula que una vez entra en contacto con bacterias intestinales genera cambios en las células del músculo y ralentiza su envejecimiento

Muchos manuales de autoayuda, libros de nutrición y blogs de dietas sitúan a esta fruta roja y de aspecto amaderado en el olimpo de los superalimentos. La granada, dicen, ayuda a retrasar los síntomas del envejecimiento. Pero es sabido que muchas de estas afirmaciones suelen ir teñidas más de especulación y marketing que de ciencia sólida. Por eso, un equipo de científicos de la Escuela Politécnica Federal de Lausana, en colaboración con la empresa Amazentis, ha querido demostrar hasta qué punto la granada es fuente de juventud. Baste como elemento precautorio decir que Amazentis es una empresa dedicada a la creación de soluciones de biotecnología para una nutrición más sana. En cualquier caso, el estudio goza del sello de la publicación «Nature Medicine».

El resultado más relevante de la investigación es el hallazgo de una molécula en el interior de la granada que, una vez entra en contacto con bacterias intestinales, genera cambios positivos en las células del músculo y ralentiza su envejecimiento, al menos en nemátodos y en ratones.

A medida que envejecemos, las mitocondrias, las «centrales energéticas» de las células, empiezan a debilitarse. Su trabajo es cada vez menos eficaz a la hora de reciclarse a sí mismas (lo que se conoce como mitofagia) y de evitar daños estructurales. Los daños se van acumulando y afectan a los tejidos, como el músculo, que poco a poco se debilitan. A partir de los 40 años se puede perder masa muscular y, de hecho, cada década se pierde un centímetro de altura por el deterioro progresivo de los tejidos.

En los casos más severos, esta disfunción mitocondrial puede conducir a la aparición de enfermedades neurodegenerativas propias de la edad como el párkinson.

Según los investigadores suizos, un componente de la granada podría ralentizar este proceso pernicioso. Se trata de la urolitina A, la única sustancia conocida hasta ahora que es capaz de reactivar el proceso regenerador de las mitocondrias. La urolitina ha sido estudiada ampliamente en anteriores ocasiones. Por ejemplo, se la relaciona con cierto grado de protección contra el cáncer de próstata. Pero ésta es la primera vez que se testa su actividad antienvejecimiento.

Las primeras pruebas se realizaron sobre el cuerpo de gusanos C.elegans, un modelo de laboratorio ampliamente utilizado en estudios clínicos. Es un animal que se desarrolla muy rápidamente (en diez días se ha convertido en adulto), por lo que se puede estudiar de manera veloz el efecto que hace cualquier sustancia en su crecimiento. Genéticamente permite realizar comparaciones fiables con otros animales más complejos. Los gusanos expuestos a dosis de urolitina vivieron como media un 45 por ciento más de tiempo.

Con esta noticia en la mano, los investigadores decidieron dar el salto a los ratones, que evidentemente tienen más parecido a los humanos. En este caso, se usaron animales más envejecidos (con más de dos años de edad). Aquellos a los que se les aplicó urolitina demostraron un desempeño mucho mejor en tareas como correr o recorrer laberintos.

La urolitina no es, en realidad, un componente de la granada. En la fruta existe un precursor de esta sustancia que, sólo cuando entra en contacto con determinadas bacterias intestinales, se transforma en la molécula anti-edad.

Ésa es la razón por la que extraer cualquier conclusión para seres humanos es difícil y prematuro. No todos los individuos tenemos la misma biota bacteriana. Es posible que una misma dosis de granada produzca diferentes efectos en diferentes personas o que incluso en ciertos pacientes que carecen de las bacterias adecuadas en su aparato digestivo no se genere ningún efecto positivo.

Aquí es donde entra en juego la empresa Amazentis, encargada de fabricar dosis de urolitina aptas para consumo humano. En este momento, la compañía está realizando estudios clínicos con humanos para conocer la idoneidad de este complemento alimenticio.