Obtienen imágenes únicas del centro de la Vía Láctea

Euforia entre los astrónomos al comprobar la eficacia de su nuevo instrumento de medición, Gravity

El centro de la Vía Láctea
El centro de la Vía Láctea

La ciencia se ha asomado por primera vez, con su instrumento de observación más potente, al mismo centro de la Vía Láctea, y lo que se ha encontrado ha sorprendido muy gratamente a los astrónomos, que hablan incluso de que se abren unos horizontes de investigación «sin precedentes».

El optimismo se ha abierto paso después de comprobar la eficacia del nuevo instrumento GRAVITY, instalado en el Very Large Telescope que el Observatorio Europeo Austral (ESO) tiene instalado en el desierto de Chile, y que ha servido para obtener interesantes observaciones del centro de la Vía Láctea, al combinar la luz de las cuatro Unidades de Telescopio de 8,2 metros por primera vez.

Según explica el ESO en un comunicado, estos resultados proporcionan una idea de la innovadora ciencia que GRAVITY será capaz de producir al momento de sondear los campos gravitacionales de gran intensidad cercanos al agujero negro central supermasivo y poner a prueba la validez de la teoría general de la relatividad de Einstein.

El instrumento GRAVITY se encuentra funcionando ahora con las cuatro Unidades de Telescopio de 8,2 metros del Very Large Telescope (VLT) de ESO, e incluso durante los primeros resultados obtenidos en la etapa de pruebas, ya es claro que pronto comenzará a producir ciencia de primera clase, adelantan sus responsables

Al combinar la luz de los cuatro telescopios, este puede alcanzar la misma resolución espacial y la misma precisión en la medición de las posiciones que un telescopio de hasta 130 metros de diámetro, lo que permitirá realizar mediciones extremadamente exactas de objetos astronómicos.

Los responsables de este observatorio se han marcado como primer objetivo algo que podía parecer muy ambicioso hace no mucho: realizar observaciones detalladas del entorno que rodea al agujero negro de 4 millones de masas solares ubicado en el centro de la Vía Láctea. A pesar de que tanto la posición como la masa del agujero negro se conocen desde el año 2002, al realizar mediciones exactas de los movimientos de las estrellas que lo orbitan, GRAVITY permitirá a los astrónomos estudiar el campo gravitacional que rodea al agujero negro con un detalle sin precedentes, proporcionando una posibilidad única de poner a prueba la teoría de la Relatividad General de Einstein.

Los científicos califican de «extraordinariamente fascinantes» las primeras observaciones realizadas con GRAVITY, que gracias a su gran sensibillidad ha sido capaz de detectar una débil estrella en tan sólo unos minutos de observación.

«El equipo pronto podrá obtener posiciones ultra-precisas de la estrella en órbita, lo que equivale a medir la posición de un objeto en la Luna con una exactitud de centímetros. Esto les permitirá determinar si el movimiento alrededor del agujero negro se ajusta o no a las predicciones de la teoría de la relatividad general de Einstein. Las nuevas observaciones muestran que el Centro Galáctico es un laboratorio tan ideal como se pudiese esperar», explican los responsables del ESO.

«Fue un momento fantástico para todo el equipo cuando captamos la superposición de la luz emitida por la estrella por primera vez, después de ocho años de arduo trabajo», comenta el científico a cargo del instrumento GRAVITY Frank Eisenhauer del Instituto Max Planck de Física Extraterrestre en Garching, Alemania. «En primer lugar estabilizamos de forma activa la interferencia en una estrella brillante cercana, y luego sólo unos pocos minutos más tarde pudimos ver la interferencia proveniente de la débil estrella (seguido de numerosos choques de manos)». A primera vista, ni la estrella de referencia, ni la estrella en órbita tienen compañeros masivos que pudiesen complicar las observaciones y el análisis. «Son sondas ideales», explica Eisenhauer.

Esta temprana indicación de éxito llega justo a tiempo. En el año 2018, la estrella S2 estará en su punto más cercano al agujero negro, a sólo 17 horas-luz de distancia y viajando a casi 30 millones de kilómetros por hora, o a 2,5% de la velocidad de la luz. A esta distancia los efectos generados por la relatividad general serán más evidentes y las observaciones de GRAVITY entregarán sus resultados más importantes. Esta oportunidad no se volverá a repetir en otros 16 años.