El televisivo encanto del crimen

El martes llega a EE UU «American Crime Story», la historia del juicio a O.J. Simpson

De izquierda a derecha: Courtney B. Vance, Cuba Gooding Jr., Sarah Paulson, John Travolta y David Schwimmer
De izquierda a derecha: Courtney B. Vance, Cuba Gooding Jr., Sarah Paulson, John Travolta y David Schwimmer

El martes llega a EE UU «American Crime Story», la historia del juicio a O.J. Simpson

Antes de que Tony Soprano o el mismísimo Walter White llegasen a nuestras pantallas, la ficción utilizaba el crimen en contraposición al protagonista, que debía trabajar para impedirlo o resolverlo. La necesidad de las cadenas de televisión de hacerse un hueco en el competitivo mundo de la ficción audiovisual hizo posible la llegada de personajes e historias impensables hace unos años. Ahora, la audiencia sabe dónde encontrar lo que le gusta y hay suficientes cadenas para todos los proyectos. Una pluralidad que da a las historias complejas, que se interesen por ámbitos poco explorados. Como, por ejemplo, el fascinante y enigmático mundo del crimen. Un universo que la ficción televisiva explora con entusiasmo en las últimas temporadas, ya sea a partir de la ficción o de historias reales y mediáticas.

Este último caso llegará el martes a la pequeña pantalla estadounidense de la mano de uno de los juicios más controvertidos de la historia de los Estados Unidos, el de O.J. Simpson. Con el título de «American Crime Story» y Ryan Murphy como creador, la serie se adentrará en el proceso que sentó frente a un tribunal a la estrella del fútbol americano, acusado de asesinar a su ex mujer, Nicole Brown, y a su amigo, Ronald Goldman.

- El fin de la justicia ideal

La serie, que forma parte de una antología que ya tiene confirmada una segunda temporada, está basada en el libro de Jeffrey Toobin «The Run Of His Life: The People V. O. J. Simpson» y analizará el proceso judicial desde el punto de vista de los abogados. A poco que Murphy se haya esmerado en el guión, la historia del juicio contra Simpson contaba con todos los elementos necesarios para triunfar. Desde la persecución por la Interestatal 405, hasta las parodias del juez Ito en el programa de Leno, pasando por la expectación mediática y la caída en desgracia de la estrella deportiva. Si además le sumamos un reparto de renombre y el aval de la crítica, no parece descabellado pensar que la producción dará de qué hablar.

La llegada de «American Crime Story» se produce en un momento muy peculiar en la ficción televisiva. Por un lado, la cadena ABC cuenta en su parrilla con una producción de denominación similar, «American Crime». Por otro, Netflix ha logrado con «Making a Murderer» hacer del género de la docuserie algo capaz de despertar el interés del espectador medio. Y de movilizarlo. Ambas comparten su interés por indagar en el oscuro terreno del crimen y la justicia norteamericana.

«American Crime», cuenta en sus dos temporadas una historia diferente, pero con un interés común, el de las consecuencias del crimen. En la primera entrega John Ridley, guionista de «12 años de esclavitud» y creador de la serie, se centró en las secuelas que dejaba tras de sí un asesinato. En la segunda, hace lo propio tras un asalto sexual. En ambos casos temas como el racismo, la homofobia, la violencia o el clasismo están sobre la mesa. Algo que distingue a la serie, pero que también la condena a ser minoritaria.

Por su parte, «Making a Murderer» cuenta la historia de Steven Avery, un hombre blanco que pasó 18 años en prisión por un crimen que no cometió. Cuando logró demostrarlo, Avery cometió la osadía de demandar al condado, algo que terminó poniéndole de nuevo entre rejas. El lugar en el que permanece desde que fuese arrestado en 2005 por el asesinato de Teresa Halbach. Al igual que su sobrino, Brendan Dassey, un joven con dificultades cognitivas que en algunos interrogatorios, en otros no, confesaba haber visto a Avery matar a Halbach.

- Obama responde

Durante esos diez años Laura Riccardi y Moira Demos, sus creadoras, han buceado en centenares de horas de grabación de las televisiones locales, entrevistado a los familiares de Avery o escuchado sus llamadas a prisión. El resultado es un documental que engancha al espectador a través de la turbulenta relación de Avery con la justicia, ya sea con un fiscal excesivamente dedicado a la causa o un cuerpo de policía que nadie querría. Y que ha llegado a Obama, que se ha visto obligado a responder a una solicitud en su página web en la que más de cien mil firmas le pedían su mediación. Pero para Ricciardi y Demos la historia de Avery y su sobrino, es sólo un ejemplo de la escalofriante situación que vive la justicia norteamericana. En el que, como en una serie mala, las prisas por resolver un crimen descubren las costuras de la estructura.

El regreso de la cazavampiros

A partir del lunes llega a SyFy la exitosa serie de los 90, «Buffy Cazavampiros». Aunque en sus inicios no convencía demasiado, la producción protagonizada por Sarah Michelle Gellar y creada por Josh Whedon evolucionó hasta convertirse en una serie de culto. Buffy Summers es una estudiante de instituto que tendrá que enfrentarse a terribles criaturas e inesperados peligros mientras estudia y se convierte en toda una mujer. Además de Gellar, en el reparto de la serie podemos encontrar a David Boreanaz, actualmente en «Bones», Alyson Hannigan («Cómo conocí a vuestra madre») o Emma Caulfield («Érase una vez...»),entre otros.

Esta original combinación de acción sobrenatural y rutina adolescente, que utiliza la ironía como marca de la casa, hizo de la serie lo que hoy es: una producción merecedora de una revisión. La cita será de lunes a viernes, a las 19:45h, con la emisión de dos capítulos. Por delante, siete temporadas en las que descubrir cómo era el mundo de los vampiros.