Prohibidos los «spoilers» en el despacho oval

La pasión de Obama por «House of Cards» le obliga a pedir por Twitter que no se comenten los nuevos capítulos

Kevin Spacey interpreta al congresista Underwood, que consigue hacerse con la vicepresidencia del país. Abajo, el tuit que lanzó
Kevin Spacey interpreta al congresista Underwood, que consigue hacerse con la vicepresidencia del país. Abajo, el tuit que lanzó

Después de pasarse todo el día hablando de Oriente Medio con el rey jordano Abdalá II, de visita oficial en EE UU, ho hay nada mejor que poder sentarse frente al televisor y disfrutar de la segunda temporada entera de «House of Cards». O eso debió pensar Barack Obama. El día antes de San Valentín, el presidente americano se temió que las redes sociales pudieran estropearle el argumento de la nueva entrega de su serie favorita y no dudó en tuitear desde su cuenta oficial –en la que salvo contadas ocasiones sólo hay comentarios políticos–: «Tomorrow House of Cards. No spoilers, please» («Mañana ''House of Cards''. Sin spoilers, por favor»). Así pretendía adelantarse a aquellos que gracias a la plataforma Netflix podían desde el viernes visionar los 13 episodios de la serie dirigida por David Fincher y estropearle con comentarios el contenido de la trama.

Parece evidente que el ocupado presidente no es de los que puede permitirse –por mucho que le apasione la serie– sentarse tranquilamente y verse de una s0ola vez todos los capítulos de la ficción que detalla los entresijos del poder en Washington. El pasado diciembre, en un encuentro en la Casa Blanca con Reed Hastings, consejero delegado de Netflix, Obama bromeó con la posibilidad de que a modo de favor le pudieran entregar por adelantado los nuevos episodios. Aunque no lo consiguió, sí que se llevó una propuesta en firme para participar con un cameo en la serie que protagoniza Kevin Spacey. Pero su pasión por esta ficción viene de lejos. Ya el año pasado Obama destacó el papel de Spacey como Frank Underwood, el malvado y retorcido congresista que tras un laboriosos plan –que se narra en la primera temporada– comienza la segunda como vicepresidente del país. «Consigue que se hagan muchas cosas. Ojalá fueran tan despiadadamente eficaces», aseguró Obama refiriéndose a los políticos de su país. El propio reparto de la serie se siente orgulloso de tener a un fan de tanta altura. Así, Kate Mara, que interpreta a Zoe Barnes en la serie, publicó el mismo día en Twitter que el mensaje de Obama «es una de las mejores cosas que me han pasado en la vida».

La ficción es una adaptación de una serie y un libro británicos del mismo nombre producida por Spacey y Fincher («Seven», «La red social»). En 2013 fue la serie revelación, ya que cambió la forma de ver la televisión. También es la primera ficción que se emite desde una plataforma digital y aun así consiguió ser candidata a los Emmy de ese año como mejor drama. Al final se alzó con tres premios: Mejor Fotografía, Mejor Casting y Mejor DIrección de serie dramática, superando a series tan importantes como «Downton Abbey».

Pero Barack Obama, siguiendo los pasos de otros presidentes aficionados a la pequeña pantalla, siente debilidad por otras ficciones, como «Breaking Bad» –en diciembre iba por la mitad de la última temporada–; en 2011 confesó su predileción por la trama antiterrorista de «Homeland» y el mundo de la mafia que narra «Boardwalk Empire». Incluso durante un discurso del Estado de la Unión se atrevió a utilizar su afición por las series. «Es hora de acabar con políticas que parecen sacadas de un episodio de ''Mad Men''», aseguró, lo que provocó la risa y el aplauso de los asistentes. El creador de la misma, Matt Weiner, declaró entonces que se sentía «muy honrado» de que su creación formara parte de un discurso a nivel nacional. En familia Obama opta por comedias como «Modern Family».

Existe una larga tradición de presidentes americanos que buscan en las series la descarga al trabajo diario. Si cuando no existía la televisión, Franklin Delano dedicaba momentos para ver los estrenos de cine antes que nadie, Ronald Reagan prefería la telecomedia de Michael J. Fox «Enredos de familia» y Clinton estaba enganchado a «Anatomía de Grey» junto con Hillary, hasta el punto de grabarla para verla después. También confesaron su afición por «24» de temática antiterrorista, y las batallas de abogados de «Boston legal». El predecesor de Obama, George Bush disfrutaba de las series biográficas del canal A&E y de los partidos de béisbol.

Netflix cambia las reglas del juego

Si hace poco la cadena Fox anunciaba un cambio en su política de capítulos piloto, en la que es más importante la cantidad que la calidad y las series pasan directamente del primer capítulo a estrenarse casi sin saber cuántos tendrán, ahora la plataforma de streaming por subscripción, Netflix, ha tomado la delantera. Hace pocos días, Amazon, su más directo competidor, desveló las 10 series que propondrá a los usuarios este año para que las voten y ver con cuál se quedan para su emisión. Pero Netflix ha dado una vuelta más a la tuerca, y el viernes ya lanzó a la vez los 13 capítulos completos de la segunda temporada de «House of Cards» (en la imagen), adelantándose a cualquier emisión entrega por entrega. Esto facilita a sus suscriptores la posibilidad de disfrutar de la serie a la carta y poder elegir el momento para su visionado. Según la propia empresa, sus usuarios y sus directivos prefieren darse un atracón de varios episodios a tener que esperar semana a semana al estreno de uno nuevo.