Condenan al "enfermero caníbal"que pretendía comerse a una niña de 14 años

Dale Bolinger, de 58 años, ha sido condenado a nueve años de prisión
Dale Bolinger, de 58 años, ha sido condenado a nueve años de prisión

Dale Bolinger ha sido condenado a nueve años de prisión por acosar sexualmente a una niña mexicana, a la que tenía planeado matar para comérsela. Bolinger, británico de 58 años, fue detenido en fenrero de 2013, un día antes de la cita con la menor, de 14 años. Según los investigadores, el condenado tuvo conversaciones inadecuadas con la menor, a la que describió actos sexuales y amenazó con matarla. Después de cuatro días de juicio en la corte de Canterbury, Bolinger fue encontrado culpable de intentar mantener un encuentro con una niña tras acosarla sexualmente en la web. De hecho, el día antes de ser detenido había comprado un cuchillo, se había hecho una foto con él y se la había enviado a la niña. Además, le dijo que estaba "emocionado"y "preparado".

Antes de enfrentar a la justicia, el llamado "enfermero caníbal", admitió otros cargos, entre los que se incluía administrar una sustancia química nociva contra uno de sus amigos en 2010. Además, se declaró culpable de otros once delitos como la publicación de fotografías pornográficas de niños y artículos obscenos en la web. Entre las imágenes de su colección había una de una chica joven, de entre seis y nueve años, acostada desnuda en una fuente con una manzana en la boca. Bolinger explicó que "No encuentro a las niñas sexualmente atractivas, pero sí las encuentro interesantes como fuente de alimento". Bolinger fue arrestado tras ser detectado como un usuario habitual de foros de canibalismo en Estados Unidos, informa "Mirror".

Pero la historia de este monstruo es aún peor. Los investigadores sospechan que podría haber mantenido relaciones sexuales con los cadáveres de las morgues de varios hospitales. No en vano, tenía acceso a ellas porque trabajaba como enfermero en East Kent University de la Fundación Trust -aunque anteriormente trabajó en otros hospitales-, del que fue despedido después de que se jactara de haber matado y de haberse comido a una niña de cinco años y a una mujer. Sin embargo, en ninguno de los registros de la casa de este padre de tres hijos lograron encontrar evidencias de los crímenes. La única prueba que han logrado obtener es una imagen del Bolinger con un hacha de grandes dimensiones. El caso ha conmocionado a la sociedad británica, que ha tenido un amplio seguimiento en los medios de comunicación durante la última semana.