Crímenes bajo el agua

La búsqueda de Marta del Castillo, en el Guadalquivir, y de Manuela Chavero, en el pantano de Tentudía, va a coincidir a partir del lunes.

La búsqueda bajo el agua de Marta del Castillo, en el Guadalquivir, y de Manuela Chavero, en el pantano de Tentudía, va a coincidir a partir del lunes.

Hay ocho años de distancia entre la desaparición de Marta del Castillo y la de Manuela Chavero. No son las únicas desemejanzas. Una es de Sevilla, la otra de Monesterio en Badajoz; Marta tenía 17 años, Manuela 42; la investigación de Marta ha sido muy criticada por ser incapaz de averiguar la verdad que esconden unos niños, la otra camina con prudencia, buscando certezas sin premuras; Marta fue asesinada, de Manuela se intuye el final, pero no hay ninguna certeza; en el caso de Marta el rostro del mal se llama Miguel Carcaño, en el caso de Manuela se sospecha la autoría, pero nadie ha sido detenido todavía. Sin embargo, la búsqueda de ambas bajo agua va a coincidir a partir del lunes.

La previsión en el caso de Marta es que este viernes salga de Cádiz un barco de la Marina hacia la dársena del Guadalquivir. Va equipado con un potente sonar de barrido lateral que sumergirán en el agua para contrastar los datos ya presentados en un informe por el geofísico Luis Abial. El barco llega a Sevilla este mismo viernes por la tarde y durante todo el fin de semana va a geolocalizar bajo el agua los puntos que podrían ser de interés para la investigación. El lunes se espera que los de planimetría marquen los puntos susceptibles de ser registrados y que ese mismo día o al siguiente entren los buzos al agua. Tendrán que rastrear el fondo a tientas, sin luz.

Los GEAS de la Guardia Civil, por su parte, comenzó ayer a planificar sobre el terreno la búsqueda de Manuela que a partir del lunes cohabitará con la de Marta. Los buzos del Geas se sumergieron este jueves en las aguas del pantano de Tentudía y señalizaron con boyas varios puntos de interés pegados a la presa. Justo encima de este dique trascurre una carretera óptima que podría haber sido elegido la noche de la desaparición para haber parado y haberse deshecho de cualquier prueba de forma apresurada. Los buzos contarán con un robot de alta tecnología que les ayudará a registrar cada recoveco del fondo. La previsión sugiere que los trabajos no concluirán hasta el miércoles.

Mientras ambas búsquedas se desarrollan, dos familias seguirán atentamente a pie de agua las tareas de búsqueda. “Me han autorizado y allí estaré mientras duré la búsqueda de mi hija. Ojalá este sea la última y podamos darle una digna sepultura a mi niña”, apunta Antonio del Castillo. “A mi nadie me va a mover de este pantano”, anuncia Emilia, la hermana de Manuela. “No estoy preparada psicológicamente para que la encuentren ahí, pero aquí me quedo”.

Un hora de distancia en coche separa a las dos familias unidas por el destino a partir del lunes, quizá en el éxito, quizá en la necesidad de seguir buscando a Marta y Manuela cuando los buzos regresen a casa.