Desarticulado un grupo que retenía a una joven y la obligaban a prostituirse

La chica, de 25 años, se encuentra bajo la protección de una entidad que colabora con el Ayuntamiento de Barcelona que protege a víctimas de la explotación sexual.

Los Mossos d'Esquadra han desarticulado en Barcelona a un grupo organizado que retuvo a una joven búlgara y la agredió y obligó a prostituirse durante seis meses, además de amenazarla con hacer daño a su familia si no obedecía, informa hoy la policía catalana.

La chica, de 25 años, se encuentra bajo la protección de una entidad que colabora con el Ayuntamiento de Barcelona que protege a víctimas de la explotación sexual.

Los Mossos, con la colaboración de la Guardia Urbana de Barcelona, han detenido a los integrantes de un grupo criminal formato por tres hombres y dos mujeres, todos de nacionalidad búlgara y vecinos de Barcelona, como presuntos autores de los delitos de detención ilegal y explotación sexual.

La investigación se inició el pasado 2 de abril cuando una chica de 25 años de nacionalidad búlgara denunció en la comisaría del distrito barcelonés de Ciutat Vella que hacía seis meses que estaba retenida contra su voluntad y que la obligaban a ejercer la prostitución.

La víctima explicó a los investigadores que había conocido a un chico en Bulgaria hacía seis meses, con quien inició una relación sentimental y con quien marchó a Italia, donde el joven la obligó a prostituirse y a darle el dinero que ganaba.

El agresor formaba parte de un clan búlgaro ubicado en Italia formado por dos hombres más y dos mujeres; y la víctima era controlada y agredida por todo el grupo, que la vigilaba incluso cuando estaba ejerciendo la prostitución.

El pasado mes de enero este grupo se trasladó al distrito de Ciutat Vella de Barcelona con la chica y, una vez instalados, de nuevo, la forzaron a prostituirse y a no rechazar ningún tipo de servicio sexual.

La víctima relató varias agresiones físicas por todo el cuerpo y amenazas constantes a ella y a su familia de Bulgaria.

A raíz de esta denuncia, la chica se acogió al programa de una entidad colaboradora del Ayuntamiento de Barcelona que protege a las víctimas de prostitución y explotación sexual.

Poco tiempo después, la Guardia Urbana de Barcelona identificó a un grupo de individuos en el Raval que preguntaron por una amiga suya que había desaparecido y que resultó ser la mujer que había denunciado pocos días antes a los Mossos d'Esquadra que era víctima de explotación sexual.

Gracias a esta actuación, los investigadores pudieron identificar a todo el clan, que residía en dos domicilios del distrito de Ciutat Vella.

Con estos datos, los Mossos d'Esquadra y la Guardia Urbana de Barcelona organizaron ayer un dispositivo policial que comportó la detención de los cinco integrantes del grupo criminal, que pasarán a disposición judicial en las próximas horas.