Descubre mediante una cámara oculta que su portero le robaba

Aprovechaba que varios vecinos le habían confiado sus llaves para entrar en sus casas y llevarse dinero, lotería, e incluso, un televisor

Cuando el portero de un edifico de Jaca, en Huesca, entró a robar en casa de una de las vecinas nunca sospechó del búho, una figura en la que la dueña de la casa escondió una cámara oculta para cazar al ladrón. La mujer le tendió varias trampas dignas de los mejores detectives privados. Lo tenía todo planeado y el plan empezaba por escribirle una nota a su presa. Le dejó las llaves de su casa y el portero picó. En la vivienda, al estilo «CSI», colocó también un chivato en la puerta, para lo que utilizó pelo.

De esa manera la dueña sabría si alguien había entrado en su casa o no. Con el portero dentro, la cámara oculta se encargó de hacer el resto. La mujer había dejado bien visible dinero y lotería, dinero que, previamente, esta aficionada a las películas policiacas había fotografiado con número de serie incluido. Así descubrió que el portero tenía fijación por su casa y por otros de sus vecinos. Entre ellos, dos antiguos inquilinos que, a consecuencia de las continuas faltas de dinero y otros efectos personales, habían decidido poner fin a la convivencia, ya que se reprochaban mutuamente la responsabilidad en la desaparición de dichos objetos.