Descubren el origen de la leyenda del monstruo del Lago Ness

Hasta el siglo XX, los avistamientos describían a una serpiente de grandes dimensiones pero en 1936 comenzaron a hablar de un reptil marino de cuello largo

Una de las primeras imágenes captadas del supuesto monstruo del Lago Ness
Una de las primeras imágenes captadas del supuesto monstruo del Lago Ness

La idea de la existencia de un monstruo milenario en el Lago Ness lleva más de 200 años alimentando la imaginación de los habitantes y visitantes de la zona, que han notificado más de 1.500 de supuestos avistamientos

La idea de la existencia de un monstruo milenario en el Lago Ness lleva más de 200 años alimentando la imaginación de los habitantes y visitantes de la zona, que han notificado más de 1.500 de supuestos avistamientos. De hecho, es raro el año en el que no se produce uno o varios avisos de la presencia de un reptil de cuello largo asomando por las aguas del lago. Ha habido cientos de estudios sobre este mítico animal, pero la última ha recabado toda la información y estadísticas relacionadas con monstruo desde principios del siglo XIX. Los primeros supuestos avistamientos hablaban de que se trataba de un monstruo marino en forma de serpiente. Pero hubo un momento que lo cambió todo y que generó el cambio del imaginario colectivo. La revolución llegó con los primeros descubrimientos de fósiles de dinosaurios y reptiles, pero sobre todo con las exhibiciones de estos restos en los museos de distintos puntos de Gran Bretaña. Entre esos descubrimientos hubo uno el de los plesiosaurios de cuello largo, que vivieron hace más de 66 millones de años, y que influyó en las versiones de los avistamientos que se notificaron a partir de ese momento, que pasaron a hablar de un reptil monstruoso, con un cuello enorme, informa "DailyMail".

Charles Paxton, de la Universidad de Saint Andrews, y el paleontólogo Darren Naish, de la Universidad de Southampton, han utilizado técnicas estadísticas para extraer conclusiones de los informes de monstruos marinos que datan de 1801. El dúo repasó 1.688 informes históricos, incluidos testimonios de primera mano, diarios y libros, que cubrieron 1.543 supuestos avistamientos. Descartados los avistamientos que eran engaños obvios, encontraron un patrón común que comenzó a principios del siglo XIX, la mayoría de las criaturas marinas avistadas tenían el cuello largo.

Los supuestos avistamientos de criaturas marinas comenzaron en el 1800, pero en los primeros años solo el 10% de todos los casos registrados describían monstruos con cuellos largos como plesiosaurios. Sin embargo, la cifra aumentó al 50 por ciento en la década de 1930. Con estos datos, los investigadores sugieren que la "dinomanía"había disparado la imaginación del público de tal manera que se creó una especia de "ilusión colectiva". De ahí que cualquier forma inexplicable que se viera en las aguas del Lago Ness se atribuiría a un dinosaurio.

Y es que ha habido todo tipo de hipótesis sobre el monstruo. Algunos investigadores llegaron a la conclusión de que la siempre escurridiza "Nessie", nombre con el que se bautizó a la bestia marina, podría ser un plesiosaurio, un tipo de reptil marino cuyo primer esqueleto completo fue descubierto en Lyme Regis en 1823. El monstruo supuestamente sobrevivió al impacto de los asteroides que acabó a los dinosaurios, según sostenían algunos pseudocientíficos, que argumentaban que se refugió en las profundidades del lago para poder sobrevivir.

En el año 1933 se produjo una auténtica fiebre entorno a la figura de Nessie y hubo anuncios de avistamientos de personas de todos los puntos del planeta. Ese año, George Spicer y su mujer habían estado conduciendo por el lago cuando afirmaban haber observado "una forma animal extraordinaria"cruzando la carretera, dejando un rastro de maleza quebrada a su paso. El monstruo, dijeron, tenía 25 pies (8 metros) de largo, con un cuello largo y estrecho y sin miembros visibles. En noviembre de ese mismo año se publicó la primera fotografía que pretendía representar al monstruo. La imagen, un tanto borrosa representaba a o que parecía ser el cuello de un dinosaurio asomando fuera del agua. Los detractores señalaron que lo que se ve en la imagen podría ser desde una nutria nadando hasta un pero con un palo en la boca. Ee hecho, el autor de la foto estaba ese día paseando con su mascota.