Los padres, con derecho a ver los exámenes

Aprobados los decretos de Secundaria y Bachillerato. La Lomce establece la «obligación» de los progenitores de colaborar en las medidas de apoyo escolar de sus hijos

Si tiene hijos en edad escolar, sepa que está «obligado» por ley a participar en su proceso educativo de manera activa. No sólo «deberá participar y apoyar la evolución del proceso de aprendizaje», también tendrá que estar informado de las decisiones relativas a la evaluación y promoción del niño y colaborar en las medidas de apoyo o refuerzo que tome el centro escolar para que su hijo progrese a nivel académico. Tendrá derecho a ver los exámenes que su hijo haga cada trimestre, e incluso podrá ver dónde ha fallado en las evaluaciones que se realicen en 3º de Primaria o al teminar la ESO. Así queda recogido en el artículo 8 del Real Decreto aprobado ayer por el Consejo de Ministros que desarrolla qué contenidos tienen que estudiar los alumnos durante la Secundaria y en el Bachillerato.

La norma trata de fomentar una mayor participación de las familias en la vida académica de sus hijos ya que está demostrado que una mayor implicación de los padres mejora el rendimiento de los alumnos. De hecho, así se ha constatado en el último informe presentado recientemente en el Consejo Escolar del Estado con el título «La participación de las familias en la educación escolar».

«Todo lo que sea que los padres se impliquen es bueno y que quede reflejado en la Lomce avala la importancia de las familias en el proceso educativo. Es necesario que padres y profesores sean un equipo y trabajen en beneficio de los niños», explica Begoña Ladrón de Guevara, presidenta de la Confederación de Padres de Alumnos (Cofapa).

No obstante, «la única forma de que los padres participemos es que se nos facilite y se nos tenga en cuenta para algo más que las actividades extraescolares. Que podamos ver los exámenes es algo muy positivo que ya se venía haciendo, aunque había algunos profesores que los guardaban como oro en paño», explica Jesús María Sánchez, presidente de Ceapa (Confederación Española de Madres y Padres de Alumnos).

«Participar es algo más que controlar, porque no se trata sólo de fiscalizar el proceso educativo. A veces se nos reprocha que no vamos a las tutorías pero tenemos dificultades para ejercer ese derecho porque en el trabajo no se da permiso y los docentes no se adaptan a los horarios laborales de los padres. Ahora esperamos que nos den facilidades para que nos podamos implicar más», añade.

Con el decreto aprobado ayer, se da vía libre a las administraciones educativas para que se establezcan medidas personalizadas de atención a los alumnos que tienen más dificultades para aprender y que necesitan apoyo. Así se hará, por ejemplo, en el caso de los alumnos que se presenten a la prueba de evaluación final de la ESO y no logren superarla.

En el caso de que se aprecie que un centro o un grupo de alumnos no ha tenido rendimiento adecuado, se establecerán, si es necesario, medidas extraordinarias o planes de mejora que permitan, en colaboración con las familias y empleando recursos de apoyo incentivar la motivación.

Los centros también podrán agrupar materias para facilitar el tránsito de Primaria a la ESO.

En el caso de los alumnos con capacidades intelectuales altas, se da vía libre para que puedan realizar más de un curso académico en el mismo año.

Dos itinerarios a elegir en 4º de la ESO

Con la implantación de La Lomce en los cursos impares para ESO y Bachillerato el próximo año, los alumnos se verán en la disyuntiva de elegir un itinerario. Tendrán que escoger entre Ciencias Académicas o Ciencias Aplicadas de pendiendo de si quieren continuar sus estudios de Bachillerato cuando concluyan ese curso académico o bien orientar sus estudios hacia la FP. También habrá programas de mejora del aprendizaje y el rendimiento desde 2º de la ESO para jóvenes que no aprendan aunque pongan interés o esfuerzo en una materia.