Universitarios antes que nada

Este curso hay 25.000 alumnos más de grado. Sube un 2,6% la tasa de estudiantes que se presenta a Selectividad

Los jóvenes españoles siguen pensando que ir a la universidad es una buena opción. Lo constatan las estadísticas, como la que hizo pública ayer el INE.

Los jóvenes españoles siguen pensando que ir a la universidad es una buena opción. Lo constatan las estadísticas, como la que hizo pública ayer el INE, que revela que a la última Prueba de Acceso a la Universidad (PAU) en 2012 –lo que todavía conocemos como Selectividad– se presentaron un 2,6% más de alumnos.

En total, hicieron el examen 278.475 alumnos, de los cuales el 83,9 por ciento de los aspirantes consiguió aprobar. Los datos dejan ver la feminización de la universidad, ya que más de la mitad de los alumnos que el último curso optaron por cursar estudios universitarios eran mujeres, concretamente el 55,3%.

El Ministerio de Educación también ha detectado un incremento del número de de jóvenes que quieren seguir estudiando más allá de la enseñanza obligatoria. De hecho, en el curso 2011-2012 aumentó el número de universitarios de grado un 3,1% respecto al curso anterior y las estimaciones de Educación para el curso 2012-2013 corroboran esta subida con cerca de 25.000 nuevos alumnos. Y eso que las tasas universitarias han experimentado una subida media del 16,7%. Sin embargo, el incremento no ha sido disuasorio y no ha supuesto un descenso del número de alumnos matriculados.

«No me sorprende que se siga accediendo de forma masiva a la universidad, porque la Formación Profesional en España está deficientemente desarrollada, por lo que los estudiantes siguen la vía tradicional, que es la universidad», explica el catedrático de Educación Comparada e Internacional de la UNED José Luis García Garrido.

Y es que los jóvenes «están deseosos de conseguir un empleo de cierto nivel, que se lo puede aportar la enseñanza universitaria». Pese a que en el resto de Europa ir a la universidad no es la tónica general, «en España pasa lo contrario», destaca.

Lo que distintos estudios han demostrado es que los jóvenes con una educación superior son los que mejor han aguantado la crisis desde el punto de vista laboral. El profesor del departamento de Economía de la Universidad Carlos III, Antonio Garrido, asegura que «las tasas de paro de la gente que tiene formación universitaria es más baja que la de los que no han accedido a estos estudios, lo que representa una razón más para desarrollarse en este campo». Además, hay motivos económicos que convencen, como es el hecho de que «los salarios de jóvenes con carrera son casi un 30% superiores, pese a que España es de los países europeos en los que menos diferencias existen». Sin embargo, Garrido aclara que «todo depende de los estudios, porque no todos tienen los mismos salarios ni las mismas oportunidades de trabajo».

El último estudio publicado por Bancaja y el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (IVIE) viene a corroborar la idea de que la tasa de paro de los trabajadores sin estudios ha crecido más rápidamente que en la de otros segmentos. ¿Por qué los jóvenes universitarios se convierten en los que menos tasa de paro tienen? «Porque podrían mostrarse más dispuestos a aceptar cualquier tipo de empleo y estarían compitiendo por los puestos de trabajo que normalmente han sido ocupados por jóvenes de nivel educativo inferior», expone el estudio. De hecho, ahora nos encontramos con un creciente aumento del nivel de formación de los jóvenes que se incorporan al mercado laboral ya que uno de cada cuatro de los que se encuentran en el tramo de edad de los 16 a los 30 ha pasado por la universidad. Un dato importante a tener en cuenta es que la tasa neta de escolarización universitaria entre los 18 y los 24 años está siguiendo una tendencia creciente. Así, si en el curso 2008-2009 era del 23,8%, el porcentaje ha ido aumentando hasta situarnos en el 27,9% en el curso 2010-2011.

Ahora bien, uno de los problemas detectados es la pérdida de alumnos en la rama de Ciencias, que en los últimos diez años se ha reducido un 27,3%. «Una rama que pierde vocaciones y, sin embargo, sigue siendo el área en el que más tesis doctorales se defienden y que aporta una contribución significativa al desarollo de los sectores productivos», según Educación. Uno de los objetivos europeos para 2020 es conseguir que el 40% de la población entre 30 y 34 años complete la educación superior y, en esto, España cumplirá.