El amor incondicional de un hombre tetrapléjico y su perro

El dueño lleva dos meses hospitalizado pero le han permitido reencontrarse con su "mejor"amigo

Lobo, un pastor alemán, visita en una habitación del hospital a su dueño, tetrapléjico, ingresado hace dos meses. Durante seis años han sido compañeros inseparables.

Lobo, un pastor alemán, visita en una habitación del hospital a su dueño, tetrapléjico, ingresado hace dos meses. Durante seis años han sido compañeros inseparables. El hombre se quedó en silla de ruedas hace 18 años por un accidente de coche y Lobo se convirtió en su fiel ayudante.