El cazador que mató a un niño de 4 años: "Fue un accidente sin responsabilidad penal"

La familia dice que llevar al menor a este tipo de monterías es algo "habitual y legal"

Finca donde tuvo lugar la cacería
Finca donde tuvo lugar la cacería

Luis A.G. alega en su defensa que no le informaron del resto de puestos de la montería organizada para cazar jabalíes y desconocía donde estaba el menor. La familia le acusa de desplazarse 20 metros de su sitio.

El hombre acusado del disparo que el pasado 19 de enero mató a un niño de 4 años durante una cacería en Burguillos (Sevilla) considera que lo ocurrido fue un "desgraciado accidente fortuito"pero sin "responsabilidad penal"aunque posiblemente sí civil, han informado a Efe fuentes del caso.

Luis A.G., argentino sexagenario afincado desde hace más de 30 años en El Puerto de Santa María (Cádiz), está "hundido"y "psicológicamente muy mal", han añadido las fuentes.

En su defensa, el acusado, que es arquitecto, esgrime que no le informaron del resto de puestos de la montería organizada para cazar jabalíes y que cuando disparó no vio que en esa dirección estaba el menor, que no se movió de su sitio y estaba sentado en un banquito junto a su padre y su abuelo.

Asegura que, entre matorrales de un metro y medio de altura, vio acercarse un jabalí y le disparó una vez, y que tras el segundo disparo oyó unos "gritos desgarradores"de los familiares del menor, tras lo cual se dirigió hacia ellos y por lo que rechaza el posible delito de omisión del deber del socorro que le quiere imputar la acusación particular.

Su defensa afirma, además, que el cazador se desplazó hasta el centro de salud de Burguillos (Sevilla), donde intentaron reanimar al menor y donde la Guardia Civil le conminó a que se dirigiera hasta la Comandancia, donde prestó declaración policial antes de hacerlo como detenido ante el juez de instrucción 16 de Sevilla, que lo dejó en libertad provisional acusado de homicidio imprudente.

La defensa del cazador también ha mostrado su sorpresa porque el organizador de la montería haya sido citado como testigo, y no como imputado, el próximo 8 de febrero, cuando está prevista la declaración en el juzgado de varios asistentes a la cacería.

La familia del niño, por su parte, pretende que al acusado se le impute un delito de homicidio imprudente grave porque considera que el cazador actuó de forma negligente e imprudente al moverse más de veinte metros de su puesto para realizar el disparo mortal, algo expresamente prohibido en monterías de jabalíes de este tipo.

Los familiares también le quieren imputar un delito de omisión del deber del socorro porque aseguran que, tras el disparo, el acusado no se quedó en la zona para atender al menor.

Los familiares del menor, que recibió en la cabeza un solo impacto de una bala de 12 milímetros, justifican que lo llevaran como espectador a la montería porque es una práctica habitual entre los cazadores y además es legal, algo que el abuelo ha hecho habitualmente con otros niños.

El suceso tuvo lugar en el coto "La Lapa", del término municipal de Guillena, situado en las primeras estribaciones de la sierra norte de Sevilla.