El exceso de velocidad habría provocado el siniestro

El secretario de Estado de Infraestructuras, Transporte y Vivienda, Rafael Catalá, explicó este jueves que "la tragedia de Compostela parece estar asociada a una infracción de la velocidad". Catalá apuntó, sobre los motivos que pueden justificar ese exceso de velocidad, que "no hay ninguna explicación en el caso de que lo haya habido", y añadió que a partir de ahora habrá que estar pendientes de la investigación judicial y del propio Ministerio.

Asimismo, explicó que todavía no se ha tomado declaración al maquinista, que, según explicó, resultó herido y fue evacuado al hospital. "La prioridad anoche era evacuar a las víctimas y atender a los heridos y familiares y a partir de estas próximas horas entraremos en el resto de análisis", añadió.

Por otro lado, negó que exista ningún informe técnico sobre la complejidad del tramo en el que se produjo el descarrilamiento, una curva limitada a 80 kilómetros por hora.

El número dos de Fomento indicó que este tipo de limitaciones son lógicas en tramos a la entrada de una ciudad y, en este caso, señaló que también "se trata de una curva difícil".

En cuanto al sistema de seguridad ASFA, el que funciona en el tramo del accidente, defendió que "es el que tiene toda la red ferroviaria en España, en toda Europa y en todo el mundo".

Pese a ello, explicó que el sistema Ertms, el que tiene la mayoría de la red de alta velocidad española, "es más avanzado"y "añade elementos adicionales"de seguridad.

Por último, reiteró que debe esperarse a la investigación para "identificar las causas y a partir de ahí obrar en consecuencia".

Por su parte, el Ministerio del Interior, por la información de que disponía al cierre de esta edición, consideraba que el descarrilamiento del tren Alvia a la entrada de Santiago de Compostela se debe a un accidente, según han informado a LA RAZÓN fuentes conocedoras del asunto.

Los comentarios que han hecho algunos vecinos sobre una explosión en el momento en que se produjo la tragedia se atribuye al estruendo que, sin duda, produjeron los vagones al salirse de la vía, uno de los cuales salió materialmente despedido y saltó fuera del circuito ferroviario, a varios metros de distancia.

La tragedia se produjo en un tramo en el que el tren tiene que pasar de los 200 kilómetros por hora a unos 80 por la cercanía de la estación de Santiago.

Vía asentada

La vía tiene dos años, por lo que está suficientemente «pisada», como se dice en términos ferroviarios para hablar de que está totalmente asentada. Además, no hay cruces ni cambios de agujas.

Por todo ello, una de las hipótesis con las que se trabajaba anoche era el exceso de velocidad (el doble de la permitida) como causa del accidente, aunque este extremo tendrá que ser confirmado cuando sea examinada la caja negra en la que se reflejan las velocidades que toma el tren en cada tramo.

Inmediatamente, el Ministerio del Interior puso en marcha todas las unidades disponibles, no sólo para el objetivo prioritario de atender a las víctimas, sino para iniciar las investigaciones pertinentes sobre las causas del accidente (Servicio de Información, Policía Científica, etcétera).

Como es habitual en estas fechas (hoy se celebra la festividad de Santiago Apostol) la vigilancia en la localidad se había reforzado, y, entre otras fuerzas, tres compañías de las UIP (Unidades de Intervención Policial) se encuentran en la capital gallega. Los servicios de Información, tanto del Cuerpo Nacional de Policía como de la Guardia Civil, aumentaron sus efectivos.

Todo esto se debe a que, en años anteriores, grupos separatistas de carácter violento, a los que se suelen unir movimientos antisistema, han provocado incidentes. La banda terrorista Resistencia Galega ha intentado siempre, con ocasión de la festividad de Santiago, hacerse presente, con bombas de fabricación casera contra determinados objetivos, como cajeros automáticos, sedes de partido políticos y constructoras.

Expertos consultados por LA RAZÓN afirmaban anoche la hipótesis del accidente y hacían un llamamiento para no crear alarma, ya que la banda terrorista gallega no pasa, de momento, de ser un movimiento de escasa incidencia. Los mismos argumentos se citaban para la hipótesis del terrorismo de origen islamista, ya que no se disponía de ningún elemento que abonara que se trataba de un atentado.

La coincidencia de las fechas y la rápida difusión de la versión de algunos vecinos de que habían escuchado una gran explosión es lo que hizo saltar las alarmas.

A este respecto, todas las fuentes consultadas reiteraron el llamamiento, en unos momentos tan dramáticos, a mantener la calma y ajustar el relato de los hechos a lo que determinen los agentes que están realizando la investigación in situ.

La ministra de Fomento, Ana Pastor, y el secretario de Estado de Fomento, Rafael Catalá, así como miembros de la comisión de investigación de accidentes ferroviarios, se desplazaron a Santiago de Compostela nada más tener conocimiento del accidente.

Además de las autoridades de Fomento, personal de Adif y Renfe se encuentra en el lugar de la tragedia para evaluar los daños del siniestro y colaborar en el esclarecimiento de la tragedia.

Desde el momento en que se produjo el siniestro, técnicos del ente público ferroviario se trasladaron al lugar de los hechos para primero colaborar en las labores de rescate y, posteriormente, «empezar a analizar el terreno para poder determinar las causas». Respecto a las causas del siniestro, las mismas fuentes indicaron que aún no se pueden determinar y que, para ello, será preciso que los técnicos realicen las correspondientes pruebas y mediciones.

Por su parte, el delegado del Gobierno en Galicia, Samuel Juárez, dijo que no se puede descartar «ninguna hipótesis». En declaraciones a los medios en el lugar del accidente, Juárez afirmó que «no tenemos ningún indicio de que haya sido una causa externa», informa Efe.

El delegado del Gobierno indicó que las causas exactas del accidente del tren «las dirimirá la investigación judicial y de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado». «No hay ninguna hipótesis más allá de un descarrilamiento muy violento», afirmó Juárez, que se desplazó al lugar acompañado por el vicepresidente de la Xunta de Galicia, Alfonso Rueda, y del alcalde de Santiago de Compostela, Ángel Currás.