El exministro Jordi Sevilla propone una renta básica universal

Una decena de expertos analiza la situación social en España y la capacidad de las ayudas y subsidios existentes de garantizar unos ingresos mínimos

Según un estudio de la OCDE, una familia pobre necesitaría de cuatro generaciones para alcanzar la clase media
Según un estudio de la OCDE, una familia pobre necesitaría de cuatro generaciones para alcanzar la clase media

Una decena de expertos analiza la situación social en España y la capacidad de las ayudas y subsidios existentes de garantizar unos ingresos mínimos

Hoy se ha presentado el informe “Reforzar el bienestar social. Del ingreso mínimo a la renta básica”, publicado por el Observatorio Social de La Caixa, en el que se recoge el análisis de una decena de expertos sobre la situación social en España y sobre la capacidad de las ayudas y subsidios existentes de garantizar unos ingresos mínimos a todos los ciudadanos, con el objetivo de reducir la pobreza y la desigualdad.

El estudio, dirigido por Jordi Sevilla, economista y exministro, concluye que es urgente acometer una reforma en profundidad de nuestro sistema de protección social adecuado a las nuevas necesidades sociales. “Tenemos mecanismos para asegurar la sanidad, la jubilación... pero no para no morirse de hambre”, explicaba Sevilla. En ese sentido, el informe recoge varias propuestas concretas de renta básica universal que asegure un mínimo nivel de ingresos para satisfacer las necesidades más básicas de todo individuo.

Jaume Giró, director general de la fundación bancaria La Caixa, citando a Hipócrates explicaba que “a grandes males, grandes remedios” en relación al incremento en la última década de los niveles de desigualdad, llegando a ser el país europeo donde más está aumentando. “Vivimos en una sociedad donde las viejas soluciones, de hace 50 o 60 años, no sirven” relataba Giró.

España consta de un 34% de parados de larga duración (más de dos años) que no consiguen reincorporarse al mercado laboral, donde cuatro de cada diez no reciben ninguna ayuda por haber agotado sus prestaciones y subsidios. Un 26,6% de población en riesgo de pobreza o exclusión social. Y un 13% de trabajadores pobres que el mercado laboral no es capaz de sacar de la pobreza, siendo España el tercer país de la Unión Europea con mayor ratio de trabajadores pobres tras Rumania y Grecia. Según un estudio de la OCDE, una familia pobre necesitaría de cuatro generaciones para alcanzar la clase media, una cifra menor que el promedio, pero el doble de la de países como Dinamarca.

Según los expertos, la propuesta de crear una renta básica ha atraído una atención creciente a lo largo de los últimos años por varios motivos: el fracaso de los subsidios condicionados y de los trabajos asalariados, que ya no son garantía de salvación de la pobreza, la mecanización y sustitución de muchos empleos de trabajo, unas condiciones de vida y trabajo cada vez peores y la experimentación sobre la renta básica que en los últimos años han puesto en funcionamiento Nueva York, Finlandia, Barcelona o Utrecht.