«Bebe llorón»: El luchador británico que mató a su pareja en Canarias

James Breaks fue luchador en la denominada British Westling, recreación de peleas muy popular en Reino Unido durante los setenta y ochenta

Breaks fue varias veces campeón de la British Westling, el campeonato de lucha libre británica
Breaks fue varias veces campeón de la British Westling, el campeonato de lucha libre británica

James Breaks fue luchador en la denominada British Westling, recreación de peleas muy popular en Reino Unido durante los setenta y ochenta.

A finales de la década de los 80, Jim Breaks decidió retirarse tras perder por primera vez en nueve años el cinturón del British Westling, el popular campeonato de lucha libre británica cuya versión estadounidense, Pressing Catch, tuvo un gran seguimiento en España. Conocido en el ring como «Bebe llorón», su palmarés –diez campeonatos de peso ligero, otros ocho de peso welter y 16 del europeo ligero– le granjeó cierta fama y reconocimiento en Reino Unido. Pero a los 50 años, la última derrota le forzó a dejar este deporte-espectáculo en el que se inició a los 30, de la mano del talentoso luchador Bernard Murray y jubilarse anticipadamente en las Islas Canarias.

En los 90 se estableció en las Palmas de Gran Canarias, concretamente en la turístico municipio de Mogán, muy frecuentado por jubilados británicos. Se compró un apartamento en primera línea de playa, el número 608 de la zona residencial de Bahía Azul. Cuentan que se ganaba la vida como monitor de gimnasio, enseñando las técnicas de lucha que popularizó en la British Westling.

Pero ahora y sin subirse al ring, el «Bebe llorón», a sus 80 años, ha vuelto a copar los titulares. En esta ocasión por exhibir su brutalidad con su pareja, Donna Cowley, una ciudadana británica de 47 años a la que, presuntamente, causó la muerte tras propinarle una paliza.

La madrugada del jueves, el teléfono de emergencias 112 recibió un aviso de varios vecinos del complejo de Bahía Azul, preocupados por los gritos que se oían en el número 608. Los agentes del municipio de Mogán, los primeros en acudir al apartamento, se encontraron al llegar una escena dantesca: mientras Donna Cowley se desangraba en la bañera, Jim Breaks miraba tranquilamente la televisión sentado en el sofá. La mujer fue atendida en un primer momento por una ambulancia de soporte vital básico en el lugar de los hechos, que la trasladó al centro de salud de Arguineguín, pero su estado era tan grave, que tuvo que ser derivada al Hospital Insular. En este complejo hospitalario, la agredida falleció horas después cuando, según indicaron fuentes cercanas a la investigación, los médicos le realizaban pruebas para determinar el grado de las lesiones.

Jim Breaks fue detenido al instante y el viernes pasó a las dependencias judiciales de San Bartolomé de Tirajana, esposado y bajo la custodia de dos agentes de la Guardia Civil, ya que, al parecer, en el momento del arresto en su casa opuso una gran resistencia. Tras prestar declaración, el juez encargado de los asuntos de violencia de género decretó prisión incondicional y sin fianza para Breaks, acusado de homicidio.

Por su parte, agentes de la Unidad Orgánica de la Policía Judicial de la Comandancia de Las Palmas y el equipo territorial de Policía Judicial de la zona continúan con la investigación del caso y tratan de determinar, a través del resultado de la autopsia, si los golpes que supuestamente propinó el ex luchador a su víctima tienen relación con el fallecimiento. Hoy acudirán al apartamento donde se produjo el crimen para recabar más pruebas y tratar de esclarecer también el tipo de relación que mantenían, Cowley y su presunto asesino.

Dada la popularidad del «Bebé Llorón» en Reino Unido durante, la noticia no tardó en traspasar fronteras. Los principales diarios británicos sensacionalistas «The Sun» y «Mirror» abrieron sus ediciones digitales con ella.