Excavan un túnel en el lateral del monte para intentar llegar a Julen

El pocero que perforó el pozo donde se cayó el niño de Málaga asegura que lo selló y que alguien lo reabrió

Una excavadora retira arena en el lateral del mundo/Foto y vídeo: Puntopress
Una excavadora retira arena en el lateral del mundo/Foto y vídeo: Puntopress

Los equipos de rescate que buscan a Julen han comenzado a abrir un túnel lateral y horizontal de entre 50 y 80 metros, aprovechando la pendiente de la montaña

Los equipos de rescate que buscan a Julen han comenzado a abrir un túnel lateral y horizontal de entre 50 y 80 metros, aprovechando la pendiente de la montaña, para intentar llegar adonde se supone que se encuentra el pequeño, ha informado la subdelegada del Gobierno en Málaga, María Gámez.

Los trabajos han comenzado a las siete de esta mañana, después de que los equipos de rescate llevaran horas succionando la tierra bajo la que podría encontrarse el niño de dos años, y dado que las máquinas empleadas han encontrado una masa compacta que no se puede extraer, a unos 73 metros de profundidad, informa Efe.

Por otra parte, ocho miembros de la Brigada Central de Salvamento Minero de Hunosa se han desplazado hoy en un avión fletado por el Ejército hasta Málaga para participar en las labores de rescate.

Los ingenieros y brigadistas seleccionados para participar en el operativo han sido recogidos este mediodía por un avión militar desplazado desde Málaga, donde hoy se pondrán a disposición de los responsables del operativo que trata de rescatar al niño.

La subdelegada del Gobierno ha explicado que el nuevo túnel es la alternativa más segura de las tres posibilidades que desde ayer se barajan y que las otras dos, la apertura a cielo abierto y la creación de un túnel paralelo al pozo donde cayó el pequeño, se consideran menos seguras, aunque no están descartadas.

Hay cuatro factores condicionantes en el operativo, ha dicho Gámez: la seguridad del pequeño, emplear el menor tiempo posible y la orografía del terreno, que dificulta los trabajos y la seguridad de los efectivos que están trabajando.

La subdelegada ha asegurado que "se sigue trabajando sin descanso y con la misma intensidad"y ha insistido en que las tareas son muy complejas por la situación del pozo, las estrechas dimensiones el mismo y la orografía del terreno.

Por todo ello, ha insistido en que la mejor idea es abrir un orificio lateral y horizontal, aprovechando la pendiente de la montaña y así excavar este túnel para alcanzar los 80 metros de profundidad del pozo, que es donde se cree que se encuentra el menor.

Posteriormente, se introduciría una cámara para observar lo que hay en el interior del pozo y si es viable hacerlo mayor para acceder al rescate por esa zona.

No ha podido precisar el plazo en el que se puede acometer este orificio y ha recordado que la extracción de material se colapsó donde se supone que está el menor.

Gámez ha recordado que hay cien empresas que se han ofrecido para ayudar en el rescate, y que se ha formado un gabinete técnico para acometer los trabajos con las diez compañías más especializadas en ingeniería.

Preguntada sobre si hay alguna posibilidad de que el niño no estuviese en el pozo, Gámez ha dicho que es una opción que no se baraja por la fiabilidad de los testimonios y por todos los elementos con los que trabaja la Guardia Civil.

Por su parte, el pocero responsable de la perforación del pozo donde se cayó Julen, el niño de dos años de Málaga, asegura que hace poco más de un mes tapó el agujero con una piedra y después le añadió arena encima.

Es lo que ha declarado ante la Guardia Civil hasta en dos ocasiones. Pero profesionales de la zona cuentan que lo habitual, es rellenar todo el canal. Según el pocero, alguien tuvo que retirar la piedra. Alguien había dibujado un surco de hasta cinco metros de diámetro y que el terreno había sido rebajado medio metro: justo la profundidad donde se encontraba la piedra que hacía de tapón.

El pocero añade que eso solo podía ser posible con excavadora.