En el mundo hay casi el mismo número de desempleados que de niños trabajando

El número de personas desempleadas y el de niños trabajando en todo el mundo es casi el mismo, de doscientos millones aproximadamente, una contradicción que pretende combatir la cooperación internacional porque tanto el desempleo como el trabajo infantil son dos lacras sociales con "graves consecuencias". Una situación que han denunciado hoy el director de la oficina de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) para España, Joaquín Nieto, y el secretario general de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), Gonzalo Robles, en una Jornada internacional sobre la erradicación del trabajo infantil.

Uno de los desafíos prioritarios de ambos organismos en el ámbito de menores es, precisamente, sacar de su situación a los 168 millones de niños afectados por el trabajo infantil en el mundo, que realizan tareas que les privan del disfrute de su niñez y que pueden causarles daños físicos y psicológicos "irreparables". Los expertos han explicado que las cifras de niños trabajando pueden ser mayores, ya que no incluyen a quienes desarrollan una actividad económica, como ayudar en el negocio familiar, y a los que esto no les impide ir a la escuela, desarrollarse o jugar.

Nieto ha comentado que en los últimos diez años, el trabajo infantil se ha reducido un tercio a nivel mundial, un "resultado que dice que la cooperación merece la pena", y ha señalado como prioridad los 85 millones de menores que realizan tareas peligrosas, son explotados sexualmente o utilizados en guerras como soldados. Ha subrayado que "a España no le es indiferente que haya niños explotados en empresas en todo el mundo"y ha destacado que la solidaridad de la población española forma parte de ese "éxito". Además de seguir cooperando, Nieto ha dicho, en declaraciones a Efe, que España tiene que "vigilar"que el trabajo infantil, que actualmente no existe en este país, "no entre por la ventana".

El viceministro de Seguridad Social de Costa Rica, Juan Manuel Cordero, ha dicho a Efe que "la crisis no puede ser excusa para todo"sino que tendría que ser una oportunidad para ayudar más a esos menores o comunidades más vulnerables. Cordero ha explicado que la cooperación española ha concienciado a los gobiernos, sindicatos y empresarios latinoamericanos para "fortalecer sus legislaciones y atajar el trabajo infantil". La presidenta del Instituto Caboverdiano del Niño y del Adolescente, Marilena Baessa, ha afirmado que la ayuda procedente de España es "de fundamental importancia"en áreas estratégicas como la protección de niños y adolescentes, aunque también en la igualdad de hombres y mujeres.

Según Baessa, los años de cooperación española han contribuido a crear una sociedad que respeta los derechos humanos, en un país donde las personas son "el mayor recurso", porque Cabo Verde no tiene "agua, agricultura ni recursos naturales ni minerales". En cuanto a los recortes presupuestarios de la AECID, Robles ha asegurado que no afectarán a la lucha contra esta problemática porque se considera "una actividad prioritaria que está consiguiendo resultados".

En este sentido, el secretario general de Cooperación Internacional para el Desarrollo ha explicado que el Gobierno ha promovido un "proceso de concentración"con el objetivo de ser "más eficiente"porque "el que mucho abarca, poco aprieta". Los objetivos serán, según ha apuntado, trabajar en los países en los que la cooperación española "tiene un valor añadido", como en América Latina, y abandonar aquellos en los que el impacto es "menor". Las zonas de actuación serán 23 países de América Latina, norte de África, África subsahariana y otros con gran tradición como Filipinas, territorios palestinos o el Sáhara. Además, según "recomendaciones de la OCDE", la ayuda española se va a concentrar en menos sectores, "para ser más selectivos y más estratégicos", ha concluido Robles.