Fumar y manipular el movil al volante, las distracciones más comunes

Uno de cada dos accidentes tienen que ver con los despistes mientras se conduce

Las distracciones al volante nos cuestan caras. Al menos 650 muertes cada año en la carretera, ya que se calcula que uno de cada dos accidentes mortales que se produjeron en las vías españolas en 2012 tuvieron que ver con algún despiste cuando conducíamos. ¿Cuáles? Muchos tienen que ver con el uso de las nuevas tecnologías. Las más habituales están asociados al hábito de fumar, a la manipulación del teléfono móvil, con los cada vez más extendidos «Whatsapp», o el uso del teléfono móvil. Y eso que el 94% de los conductores son conscientes de que hablar por teléfono mientras se conduce es una conducta arriesgada que está catalogada como una infracción grave (200 euros de multa y 3 puntos del carné). Así se refleja en el «Primer Barómetro de las distracciones en España», que ha sido presentado por el Real Automóvil Club de España (RACE) en colaboración con BP y su marca Castrol.

«Algo estamos haciendo mal para que los conductores no sean conscientes del riesgo que conlleva una distracción, teniendo en cuenta que es la primera causa de siniestralidad y de infracción a la norma», ha comentado Tomás Santa Cecilia, director de seguridad vial del RACE.

Según este barómetro, para el que se han entrevistado a 4.413 conductores, los escenarios donde los conductores reconocen que se distraen más son los entornos urbanos, los tramos de recorridos conocidos y en viajes con acompañantes. Los niños son otro factor importante de conducción desatenta. Tres de cada cuatro automovilistas reconocen que se vuelven o miran por el retrovisor a los niños que viajan en el asiento trasero. Por eso no es de extrañar que el tipo de siniestro más relacionado con las distracciones son las salidas de la vía seguido del choque por alcance y por el atropello.

Sin embargo, las distracciones que los conductores reconocen cometer con más frecuencia son escuchar la radio (85,3%), hablar con algún ocupante (77,7%) y, en tercer lugar pensar en las preocupaciones personales (56%). Para concienciar sobre el riesgo que conllevan estas conductas y tratar de evitarlas, RACE ha puesto en marcha una campaña que lleva por nombre «Stop distracciones» en la que se repartirán medio millón de dípticos y adhesivos y 10.000 parasoles.

De momento, en algunas empresas, como BP, ya forma parte de su política la prohibición a sus empleados del uso del teléfono móvil mientras se trabaja.