La otra cara de la Policía: 20.000 servicios humanitarios y asistenciales

Los policías investigan crímenes y detienen a peligrosos delincuentes pero en el día a día también están muy cerca del ciudadano de otra forma: realizando servicios humanitarios -en 2013 más de 20.000- con los que en ocasiones también salvan vidas, como ocurrió la pasada Nochebuena en Madrid.

Ese día dos agentes madrileños salvaron la vida de un bebé que había sido arrojado por una ventana, presuntamente por su madre, y que fue localizado horas después en un patio interior, con una grave hipotermia y en parada cardiorrespiratoria. Los policías le reanimaron mientras llegaron los servicios de emergencia, salvándole la vida.

Este es uno de los más de 20.000 servicios humanitarios y asistenciales llevados a cabo por la Policía Nacional en 2013, primer año en el que se contabilizan estas intervenciones gracias a un sistema informático que computa estos servicios, rescates y salvamentos, según ha informado hoy en la sala del 091 de Madrid el director general de la Policía, Ignacio Cosidó.

Más del 85 por ciento de estos actos son para ayudar a personas desorientadas, perdidas, impedidas o con enfermedades, pero en algunas ocasiones estas intervenciones son más arriesgadas y suponen salvar vidas: rescatar a personas de un incendio, sacar a un ciudadano que se ahoga del mar o recuperar a un bebé de una asfixia.

Precisamente Cosidó ha acudido hoy a la sala del 091 para felicitar a los agentes que el pasado día 24 localizaron y reanimaron al recién nacido que había sido arrojado por una ventana supuestamente por su madre, quien fue detenida y ya ha ingresado en prisión.

Pedro Chamorro y Raúl Charro son "el rostro de una actuación ejemplar"que Cosidó ha destacado hoy, ya que según ha dicho está especialmente orgulloso de unos servicios humanitarios que "en su mayoría son asistenciales, pero que también incluyen verdaderas actuaciones heroicas para salvar vidas".

"La Policía está siempre ahí y muchas veces es la primera en llegar", demostrando "su categoría humana, altura ética y su grado de profesionalidad", ha dicho.

"Estos policías nacionales que salvan vidas y arriesgan la suya son los mismos que dan seguridad en las manifestaciones, detienen a delincuentes o investigan crímenes", ha añadido el director general de la Policía.

Para dar visibilidad a los servicios humanitarios y asistenciales, este año se computan por primera vez por separado en la estadística.

Han ascendido a 20.686 en toda España y Andalucía es la región que ha registrado más intervenciones de este tipo, con más de 5.000, seguida por Valencia con 3.065, extremadura con 2.534, Galicia con 2.000, Castilla-La Mancha con 1.300 y Castilla y León con 1.119.

Entre estas intervenciones destacan, además de la de la pasada Nochebuena, el rescate de una anciana que estaba semiinconsciente en un piso en llamas de Plasencia (Cáceres), al que los agentes entraron sin dudar.

Uno de los policías que la rescató había salvado en años anteriores a una niña de 3 años que iba a morir ahogada y evacuó a un matrimonio con discapacidad de un incendio.

Otra persona que vivió gracias a la intervención de un agente, quien en este caso estaba fuera de servicio, fue la mujer que se desmayó y cayó a las vías del Metro de Madrid en enero de 2013. El policía se lanzó a por ella cuando el tren estaba entrando en la estación.

También salvaron la vida gracias a otros agentes una madre y su bebé de 20 meses que se quedaron atrapados en su edificio de Paterna (Valencia) tras un incendio, y dos mujeres que tuvieron un accidente en Madrid y quedaron atrapadas en sus respectivos coches tras sufrir un accidente, de los que fueron rescatadas por unos agentes que estaban fuera de servicio.