Los «after hour», fuera de la ley

Un sentencia del TSJ de Valencia refleja la «alegalidad» en la que se mueven estos locales. Sólo Cataluña tiene una norma que los contempla

Uno de los locales que cada día se llenan de turistas en la zona mallorquina de Magaluf
Uno de los locales que cada día se llenan de turistas en la zona mallorquina de Magaluf

Salir a la calle un sábado por la mañana en una ciudad grande como Madrid. Barcelona o Valencia puede sorprender a «runners» que se anudan sus deportivas y a la vuelta de la esquina se topan con una fiesta que no cesa. Jóvenes y no tan jóvenes que salen de un local pasadas las diez de la mañana, muchos de ellos, ebrios. ¿Qué norma siguen estos locales? Aunque pueda sorprender, la mayoría de ellos cuentan con una licencia de bar normal, que les permite abrir sus puertas a partir de las seis de la mañana, cuando las grandes salas de fiesta cierran las suyas.

Una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Valencia ha vuelto a poner en evidencia la falta de regulación que existe en relación con el «after hour», pero no sólo eso, también refleja la «chapuza» administrativa que en 2009 se hizo con el cierre de «Sueca 75», un local del centro de Valencia que había obtenido licencia un año antes. Su dueño se ajustaba al horario establecido por la Ley de Espectáculos y Establecimientos Públicos y Actividades Recreativas. Es decir, abría a las seis y media de la mañana, pero en lugar de servir cafés, ponía copas. El Ayuntamiento de Valencia determinó, meses más tarde, y después de que la Policía Local hiciera varias redadas en el local, que su actividad no cumplía con la licencia otorgada y su dueño tuvo que echar el cierre. «No teníamos mucho contacto con el dueño, aunque era una persona agradable, no causaba problemas. Eso sí, la Policía intervino en el local en varias ocasiones. No sé lo que ocurría dentro, nunca entré, pero las redadas eran habituales», afirma José. Él regenta la peluquería contigua al local. A él no le molestaba, pero sí «que oí quejas de los vecinos de la finca», añade. Lo cierto es que la decisión del gobierno valenciano de cerrar el bar porque el «after hour» no está autorizado» no se ajusta a la ley, ya que este término no se recoge en ningún artículo de la normativa. Y es que uno de los puntos más curiosos que destaca la decisión de la Justicia es que «Sueca 75» no incumplió en ningún momento su horario que, de acuerdo con la norma, se puede alargar hasta la una y media de la madrugada.

«Lo que ha ocurrido en Valencia es una chapuza, ya que no se puede calificar una actividad de ''after hour'' cuando este término no aparece en la Ley», afirma Vicente Pizcueta, portavoz de Noche Madrid y coordinador de la Plataforma por el Ocio, el Turismo y la Hostelería de Madrid. Reconoce que en 16 de las 17 comunidades autónomas existe un vacío legal que no determina la actividad de estos locales. Y, además, no es la única normativa que, por su indefinición, está causando problemas a otros locales con la licencia en regla. «Los problemas con el botellón y con el ruido también han complicado la actividad de algunos locales a los que se ha sancionado porque en la plaza donde están situados se reúnen a hacer botellón y los agentes del orden determinan que es culpa de los bares, cuando no es así», subraya Pizcueta.

Es cierto que Valencia fue la primera comunidad autónoma en regular los horarios especiales en los años noventa, sin embargo se ha quedado ahí. En 2009, la Generalitat de Cataluña redactó una ley en la que se evitaba la «alegalidad»· de estos establecimientos matinales en los que la fiesta continúa. Eso sí, de acuerdo con la norma que redactó el equipo del entonces conseller de Interior, Joan Saura, para obtener la licencia se debe hacer una exposición pública para que los vecinos afectados puedan poner sus quejas y conocer, de primera mano las condiciones del local. En esta misma norma también se regularon otras fiestas clandestinas, como las «raves» que mezclan fiesta, drogas y música electrónica. Pizcueta asegura que tras esta regulación, el número de locales «after» no aumentaron mucho, «debe haber más de una docena regulados». En Madrid, la otra gran capital de la fiesta, los horarios especiales no se han modificado en los últimos 15 años y «ahora se produce una gran variedad de gustos por los cambios en los hábitos de vida que deberían reflejarse en una nueva regulación. La gente ya no sólo sale de noche, hay otros que prefieren disfrutar de la mañana o de la tarde, pero la norma no permite una flexibilidad en los cierres y aperturas de los locales».