El Macaulay Culkin de Gràcia se lleva «El Niño»

Un joven de 15 años resulta agraciado con el primer premio del sorteo del 6 de enero en este barrio de Barcelona. Sueña con comprarse un móvil y viajar a Estados Unidos. «Ya veremos» si con sus padres.

Cosmin, joven que adquirió el décimo agraciado con el primer premio de la loteria del Niño.
Cosmin, joven que adquirió el décimo agraciado con el primer premio de la loteria del Niño.

Un joven de 15 años resulta agraciado con el primer premio del sorteo del 6 de enero en este barrio de Barcelona. Sueña con comprarse un móvil y viajar a Estados Unidos. «Ya veremos» si con sus padres.

Hace casi 30 años, la familia Maccallister dejaba olvidado en casa a su hijo menor, Kevin, durante las vacaciones navideñas. Sus peripecias para evitar que unos ladrones asaltaran su casa legaron a la posteridad una de esas comedias familiares, «Solo en casa», protagonizada por Macaulay Culkin, que marcan época. Ayer, el Sorteo del Niño, precisamente, quiso premiar a Cosmin, un chaval de 15 años que recuerda al pequeño Maccalister porque quiere vivir historias al margen de su familia. Cuando se le pregunta qué quiere hacer con el dinero del décimo, lo tiene claro: «Viajar a Estados Unidos». – Pero, ¿con tus padres?

– Eso ya veremos.

La historia de Cosmin y su boleto responde al clásico patrón de casualidades de estos premios. El sábado decidía ir a cambiar los 20 euros que le tocaron del Gordo a la administración de enfrente de su casa, en el barcelonés barrio de Gràcia. Al final, sobre la campana, decidió intercambiarlo por un décimo terminado en 2, en concreto, el 37142, el primer premio. Vendido íntegramente en ese establecimiento de la calle Travessera de Gràcia. La lotera, Mari Àngels Manzanares, no cabía en sí de alegría. «Es una satisfacción que se tiene que vivir en persona. Se lo han llevado los clientes de toda la vida y los bares de alrededor», explicaba con la copa de cava todavía en la mano. «Ha sido increíble, alguna de las vecinas ha bajado con el moño y las zapatillas puestas a celebrarlo».

A sus espaldas, el chico era la viva imagen de la felicidad. No podía parar de exclamar: «¡Hola, me llamo Cosmin y he ganado 200.000 euros». Daba saltos mientras se hacía fotografías para el instagram de turno. «Algo les daré a mis padres, no os preocupéis. Aunque también estaría bien comprar un piso», explicaba a carcajadas mientras sus hermanos saludaban desde un balcón al otro lado de la calle.

Su padre, Valerio Rotariu, sonreía discretamente de fondo y cedía todos los focos al chaval. Le costaba articular palabra ante la emoción del momento pero acertó a explicar que llegó a Barcelona hace 13 años. De poco le sirvió su carrera de ingeniería y tuvo que salir adelante como electricista. Los primeros años fueron difíciles, confesaba, hasta que su mujer y sus hijos se le pudieron sumar al cabo de unos años. Pese a la ilusión del chaval, lo cierto es que el joven no podrá cobrar personalmente el décimo porque está prohibido que los menores de 18 años jueguen a la lotería; deberá ir acompañado de sus padres.

En cualquier caso, recogerán un buen pellizco de los dos millones de euros por serie del Sorteo del Niño. El segundo premio ha recaído en el 61.776 muy repartido por toda España y premiado con 750.000 euros a la serie (75.000 al décimo) y el tercer premio ha sido para el 20.148, que ha caído íntegramente en Sabadell, dotado con 250.000 euros (25.000 por décimo).

Entre los afortunados, mucha gente conocida para Mari Àngels, que está abonada al número de siempre. Y algunos clientes, a su vez, desde hace más de 40 años. Por ello, la propietaria de la administración se mostró muy emocionada y tuvo un recuerdo especial para la Carmeta, una de las afortunadas: «Sé que lo necesitaba mucho y le irá muy bien».

Hasta el establecimiento se acercó alguna otra afortunada, como Mercedes Izquierdo, que se asustó ante la cantidad de medios congregados. «La verdad es que compré ayer el décimo al azar», explicaba con el número en la mano. «Haré un viaje a Nueva York. Aunque nunca me había tocado nada, es la primera vez», apuntaba visiblemente contenta aunque con ciertas dudas. No en vano, quiso acercarse a la administración para estar segura de que había ganado la lotería, «pese a que ya lo había mirado varias veces».

En cuanto al establecimiento, es la primera vez que reparten un premio de esta magnitud. «Aunque hace unos años vendimos un cuarto premio de Navidad», terciaba Jordi Vicente, el marido de Mari Àngels. Los propietarios de la administración explicaron que están abonados al número y que se ha vendido todo por ventanilla. Por ello, aseguran que ese dinero irá repartido a los barrios adyacentes. Al fin y al cabo, la administración se encuentra en la encrucijada entre Gràcia, Camp d’en Grassot y Gràcia Nova. El establecimiento estaba cerrado en el momento del sorteo, pero los propietarios se apresuraron a abrirlo para celebrarlo con los afortunados que se acercaron. El local, que ya va por la cuarta generación de loteros, fue abierto por el abuelo de los actuales dueños y siempre ha ocupado el mismo establecimiento en Travessera de Gràcia.

Tradicionalmente, Barcelona ha sido muy afortunada en este sorteo. Contando este año, ya ha tocado 36 veces. Es la segunda ciudad más agraciada de España, solo tiene por encima Madrid, donde han repartido el primer premio de la lotería de Reyes un total de 41 veces. En Cataluña, la recaudación por la venta de décimos del Niño ha sido este año algo más de 83 millones de euros (62 millones en la provincia de Barcelona), con un gasto por habitante de 10,95 euros, bastante por debajo de la media española que se situó en 15,64 euros.