Tokio

El cesio emitido por Fukushima no ha penetrado en acuíferos

Un estudio realizado por investigadores japoneses apunta a que la mayor parte del cesio emitido por la central de Fukushima se mantiene aún en la superficie de los suelos boscosos cerca de la planta y no ha penetrado en acuíferos subterráneos, informó hoy la cadena NHK.

El equipo, perteneciente a la Agencia Atómica de Japón (entidad afiliada al Gobierno), instaló equipos de medición de sustancias radiactivas en bosques al norte de la prefectura de Ibaraki (justo al sur de la planta), en mayo de 2011, dos meses después del accidente provocado el 11 de marzo por un terremoto y un tsunami.

El experimento estaba enfocado a comprender mejor como se transfiere el cesio desde las hojas de los árboles al suelo.

La densa vegetación de los bosques en torno a la central fue uno de los focos que se impregnó con mayor volumen de material radiactivo tras el accidente.

Los resultados de esta investigación, que ha llevado más de dos años, muestran que el cesio, transferido al suelo por las hojas en proceso de descomposición, se ha mantenido en su mayoría en la superficie de la tierra.

Solo entre un 0,1 y un 0,2 por ciento del total habría penetrado a una profundidad de unos 10 centímetros, según los datos obtenidos.

Uno de los investigadores, Takahiro Nakanishi, explicó a NHK que estos resultados apuntan a que el isótopo radiactivo no ha alcanzado acuíferos subterráneos, y que éstos no han esparcido el material a otras áreas.

También explicó que los datos del estudio resultarán útiles para las labores de descontaminación en los bosques del entorno de la central, mucho más complicados de limpiar que las zonas urbanizadas.

El Gobierno calcula que el coste total para descontaminar los alrededores de la central rondará los 5 billones de yenes (37.067 millones de euros).

El accidente en la central ha sido el peor desde el de Chernóbil en 1986, y sus emisiones mantienen aún desplazadas a unas 52.000 personas que vivían alrededor de la planta, además de haber afectado gravemente a la agricultura, la ganadería y la pesca local.