Kevin, un perro muy sensible

Este perrito fue un regalo que Mari Carmen hizo a su hija Raquel hace ocho años. Ahora, Raquel ha tenido que marcharse a trabajar a China, pero Kevin sigue siendo una pieza insustituible en el puzle de la familia de Mari Carmen. Su dueña cuenta que es un perro «buenísimo y muy sociable, aunque más con las personas que con los animales». Los sentimientos de Kevin afloran de inmediato cuando Mari Carmen mete en la lavadora a su peluche favorito. Ésta cuenta que Kevin «se queda llorando delante de la máquina hasta que termina» y, cuando lo tiende para que se seque, le suplica con su carita que se lo baje. «Es adorable», confiesa Mari Carmen.