Presentan un dispositivo que evita desgarros durante el parto

La Universidad de Jaén (UJA) ha presentado un prototipo para disminuir o minimizar los desgarros que las mujeres sufran durante el parto, diseñado por el investigador del Departamento de Enfermería Manuel Linares Abad y desarrollado por el Centro Tecnológico del Plástico (Andaltec).

Según los datos aportados por el propio Manuel Linares, existe una proporción de entre 0,8 por ciento y 1,2 por ciento del total de partos anuales en los que se producen este tipo de desgarros, lo que supone en torno a 5.000 mujeres, que gracias a este dispositivo podrían evitar padecer los mismos.

La pieza, desechable y de un solo uso, sin nombre asignado todavía, se utilizaría justo cuando comienza a asomarse la cabeza del bebé, momento en el que la zona sufre la mayor distensión causando el desgarro, según un comunicado de la UJA.

Manuel Linares ha destacado la importancia de su invento al asegurar que no existe documentación en la que se enfoque en el desgarro del clítoris, un órgano cuya función es meramente sexual, asegurando que aunque no existen investigaciones sobre las lesiones que le pueden ocurrir, sin embargo, cuando ocurren, son muy dolorosas y al tratarse de una zona tan sensible, las suturas también son molestas.

Daniel Aguilera, director de Proyectos I+D de Andaltec, ha explicado que se ha modificado el diseño del prototipo de la patente para realizar el interior de la pieza en un plástico rígido, recubierto por otro blando para hacer el efecto pinza y la labor de prevención sin ocasionar daños ni a la mujer ni al feto.

El paso siguiente, una vez patentado el dispositivo y realizado el prototipo, será la producción del mismo con material biocompatible para que pueda ser probado clínicamente, utilizando el diseño más adecuado de los tres que se han realizado, fase para la que se necesita de financiación.

Según el investigador de la UJA «no se trata de intervenir en el parto, sino de procurar el mayor bienestar posible de la parturienta, además, estos desgarros pueden llevar a pérdida de sensibilidad e incluso disfunciones sexuales, suponiendo además un procedimiento quirúrgico y por tanto un gasto mayor al coste que supondría este dispositivo».