Saúl Craviotto: «Estoy aquí, aunque mi mujer ha salido de cuentas»

Ganador de cuatro medallas olímpicas y policía nacional, el ministro Zoido destaca de él su «talento, sacrificio, constancia y pasión».

Ganador de cuatro medallas olímpicas y policía nacional, el ministro Zoido destaca de él su «talento, sacrificio, constancia y pasión».

Saúl Craviotto está pendiente del teléfono. Su hija Valentina espera una hermana que, de momento, se resiste. «Mi mujer salió de cuentas el pasado domingo; no ayer, el anterior, y estoy a ver si tengo que salir corriendo para Gijón. Mi mente y mi corazón están en Asturias, pero este premio me hace muchísima ilusión», afirmó Saúl. Pese a las circunstancias, no quiso perderse el galardón de Personaje del Año que le entregó ayer LA RAZÓN. Es un hombre formal, aunque ésa sólo sea una de sus cualidades. El ministro Juan Ignacio Zoido se encargó de detallar una lista más amplia. «Tiene talento, a lo que añade sacrificio, constancia y pasión. Es trabajador y consigue lo que se propone. Es un gran deportista y un policía querido por sus compañeros...», dice el ministro. «Gracias, no soy merecedor de tanto halago», responde Craviotto. Pero lo quiera él o no, sus cualidades hacen que sea un ejemplo en el que deben «mirarse los niños y los jóvenes españoles» –como asegura Zoido–, que muchas veces son «atraídos por estrellas de otros deportes más populares».

Palada a palada, Saúl Craviotto ha formado un currículum deportivo envidiable e impresionante. Tiene cuatro medallas olímpicas, nunca ha fallado en la gran cita, ni en Pekín 2008 (un oro), ni en Londres 2012 (una plata) ni en Río 2016 (un oro y un bronce), aunque el camino estuviera lleno de piedras, de momentos de frustración, de caídas para volver a crecer, como describe en su libro «4 años para 32 segundos», con el que pretende ayudar a la gente a cumplir sus sueños. Pese a todos estos logros y a ser uno de los mejores deportistas que ha dado España, mucha gente no lo reconocerá por la calle... O bueno, ahora quizá un poco más porque es el ganador de la última edición de «Masterchef Celebrity». Le sacan una sonrisa cada vez que se lo recuerdan y encaja con humildad que muchos le conozcan más por eso que por sus medallas.

Y, además, es policía nacional, ahora en el grupo de participación ciudadana, dando charlas en colegios a adolescentes para hablar de bullying, de drogas... «Es otra forma de ayudar», admite. Por su trabajo y por haber nacido en Lleida está viviendo con tristeza todo lo sucedido en Cataluña, aunque siempre ha sido discreto en sus declaraciones, pidiendo una solución, paz, diálogo. Ya se sabe, es formal, y fuerte, como demuestra el deporte al que se dedica. Ya tenemos una canción para definirlo, que decía Loquillo, pero cambiando el primer adjetivo: «Guapo, fuerte y formal».