Actualidad

Se desvelan las primeras claves de la nave espacial X-37B, la lanzadera secreta de Estados Unidos

La posibilidad de que pueda alterar su órbita espacial es una de sus principales características

Hace menos de un año, Dimitri Rogozin, director general de Roscosmos, la agencia espacial rusa, reconocía que no sabían cuál es el objetivo de la nave espacial más secreta de Estados Unidos, la X-37B, una aeronave reutilizable que ha viajado ya varias veces al espacio y ha regresado y que en principio debería ser el sustituto del programa de lanzaderas espaciales que tuvo la NASA y que fue suspendido.

Publicidad

Rogozin confesó, según la web RT, que Moscú no ha recibido ni espera recibir “explicaciones oficiales” sobre el objetivo de esta aeronave, aunque, según cree, el vehículo en realidad “puede ser utilizado como portador de armas”.

Ahora, Heather Wilson, secretaria de la Fuerza Aérea de Estados Unidos hasa el pasado mes de mayo y actual responsable de la Universidad de Texas, ha asegurado al medio digital militar military.com que en realidad se trata de “una versión reducida de las lanzaderas espaciales estadounidenses, pero no está tripulada”. Además, añadió, que es capaz de hacer una órbita espacial “que parece un huevo y, cuando está más próxima a la Tierra, está lo suficientemente cerca de la atmósfera como para dirigirse hacia ella”. Eso, aseguró Wilson, significa que “nuestros adversarios no saben dónde está ni dónde aparecerá después, lo que les vuelve locos y eso me hace muy feliz”.

Publicidad

En esa capacidad para alterar su órbita y para volar más bajo que la mayoría de los satélites activos puede tener la X37B sus principales claves.

Publicidad

Sin embargo, algunos expertos aseguran que sus alas son inútiles y se comporta y orbita como cualquier otro satélite. “El X-37B no cambia su plano orbital a su antojo o, al menos, no en general. Eso queda bastante claro a partir del monitoreo amateur de las cinco misiones hasta el momento” asegura el experto en el espacio Marco Langbroek.

“Las alas del X-37B no son para maniobrar en el espacio, sino principalmente para usarlas en la atmósfera inferior cuando regresa a la Tierra, cuando aterriza como un avión. Sin embargo, de vez en cuando, el mito de la supuesta “maniobrabilidad” apoyada por el ala vuelve a aparecer, y conectado a él hay todo un ecosistema de sospechas y teorías sobre la “función” potencial del X-37B, y especialmente la posibilidad de que sea un tipo de “bombardero espacial” listo para volar a cualquier objetivo en la tierra dentro de los 90 minutos para lanzar un arma destructiva. El Tratado del Espacio, del cual Estados Unidos es signatario, prohíbe desplegar armas desde el espacio, y es realmente improbable que el X-37B sea un “bombardero espacial”.

Y es que, pese al secretarismo con el que Estados Unidos viene llevando este proyecto, a principios de este mes de julio un aficionado a la observación de satélites neerlandés, Ralf Vandebergh, captó las primeras imágenes de la nave en órbita y las compartió en su cuenta de Twitter.

Publicidad

Pero, ¿qué es realmente el proyecto X-37B?, ¿por qué tanto secretismo por parte de Estados Unidos?

¿Podría el X-37B, la lanzadera secreta de Estados Unidos, estar transportando armas al espacio? Según explica Boeing, su fabricante, “es una de las naves espaciales reutilizables más nuevas y avanzadas del mundo, diseñada para operar en órbita terrestre baja, a una distancia de entre 150 y 500 millas sobre la tierra”. Además, es el primero que desarrolla Estados Unidos, desde el final de los transbordadores espaciales, con capacidad para regresar a la Tierra y devolver experimentos para su posterior inspección y análisis. Y como novedad respecto de los anteriores transbordadores, se trata de un vehículo no tripulado.

El X-37B es similar en su aspecto exterior y en su perfil a las lanzaderas espaciales pero con un tamaño cuatro veces inferior, de tal modo que combina lo mejor de los aviones y las naves espaciales haciéndolo mucho más asequible y más fácil de operar y mantener.

La duración en órbita del X-37B variará en función de los requisitos de vuelo.

Son muchos los analistas que piensan que el X-37B encaja perfectamente dentro de lo que Trump ha denominado Fuerza Espacial, una nueva rama militar que pretende preparar a Estados Unidos para luchar en el espacio.

Pero en Internet circulan incluso teorías que van más allá y vinculan las fechas de los viajes experimentales realizados por la aeronave X-37 con fenómenos como la primavera árabe, el tsunami de Japón, la desaparición de los vuelos de Malaysia Airlines, explosiones en plantas químicas en China...

En cualquier caso, cabe reseñar que la zona de carga de la nueva lanzadera espacial estadounidense no es mucho mayor que una furgoneta, por lo que cabría pensar que tampoco podría albergar grandes ingenios.

La nave fue lanzada por primera vez en el año 2010 y, desde entonces, acumula al menos cinco misiones. En las cuatro primeras ocasiones fue puesta en órbita por un cohete Atlas V desde Cabo Cañaveral, pero para el quinto y último lanzamiento fue utilizado el SpaceX Falcon 9.

Hasta la fecha, cada vuelo del X-37B ha pasado más tiempo en órbita que el anterior. OTV-1 se lanzó en abril de 2010 y pasó 224 días en el espacio; OTV-2 comenzó en marzo de 2011 y registró 468 días en el espacio; OTV-3 permaneció casi 675 días tras su despegue de diciembre de 2012, y OTV-4 se lanzó en mayo de 2015 y aterrizó 718 días más tarde , en mayo de 2017. La OTV-5 se lanzó el 7 de septiembre de 2017 también de un cohete SpaceX Falcon 9 desde el Centro Espacial Kennedy (KSC) en Florida.

Características técnicas

Altura: 2,9 metros

Longitud: 8,9 metros

Envergadura: 4,5 metros.

Peso: 4.990 kilos.

Potencia: Células solares Gallium Arsenide con baterías de lithium-Ion batteries

Lanzador: United Launch Alliance Atlas V (501) y SpaceX Falcon 9