Premios Ussía: medallas de oro al servicio de España

Antonio Brufau, Ruth Beitia, las Unidades Caninas de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado y los estudiantes Jaime Redondo. y María Vázquez obtienen los galardones de la IX edición.

Antonio Brufau, Ruth Beitia, las Unidades Caninas de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado y los estudiantes Jaime Redondo

y María Vázquez obtienen los galardones de la IX edición.

En una estatuilla caben muchas cosas: esfuerzo, trabajo, valor, patriotismo... El sacrificio de los estudiantes Jaime Redondo y María Vázquez, ambos con una media de 10 en la nota de acceso a la universidad; el afán de superación de Ruth Beitia, oro en los últimos Juegos Olímpicos de Río; el heroísmo de las Unidades Caninas de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado; el trabajo al servicio de España de Antonio Brufau, presidente de Repsol... Y todo ello, al servicio de España. LA RAZÓN acaba de cumplir su mayoría de edad: 18 años de vida. Mientras, los Premios Ussía siguen en plena infancia: nueve años. Los mismos transcurridos desde el «fallecimiento» simbólico del propio Alfonso Ussía, porque eso de «dar nombres a unos premios tan importantes en España es propio de un difunto». Así comenzó nuestro columnista la ceremonia de la IX edición de los galardones que llevan su nombre y que ponen de relieve todos los valores que se convirtieron en santo y seña de este diario desde su fundación.

Representantes de la política, el deporte, la cultura, la educación y de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado acudieron a la sede madrileña de la LA RAZÓN en una ceremonia que, este año, ha contado con la colaboración del Consorci de la Zona Franca de Barcelona. Antes de tomar la palabra, Ussía sorprendió a todos, y especialmente a María Dolores de Cospedal, al obsequiar a la ministra de Defensa con un pastel con motivo de su cumpleaños.

Por primera vez en la historia de los premios, unos cánidos fueron distinguidos por su labor. Aunque no sólo ellos: Caillou, Tade y Zur, de las Unidades Cinológicas de las Fuerzas Armadas, estuvieron acompañados por sus guías y el coronel Jorge Gerardo Parra, representante del Centro Militar Canino de Defensa; Klaus, Elton y Tietar, por el teniente coronel Guillermo Reyes, del Servicio Cinológico y de Remonta de la Guardia Civil; y Toro, Roxi y Jordan, por el inspector Juan Antonio Sanz, jefe de Unidad de Guías Caninos de la Policía Nacional. Hasta nueve perros de las Unidades Caninas de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado fueron reconocidos como Héroes del Año, un galardón que les entregó el ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, y María Dolores de Cospedal. Ambos coincidieron al alabar su labor, que «nos permite ejercer nuestros derechos y nuestras libertades en un país seguro».

La ministra de Defensa fue también la encargada de otorgar el Premio al Estudiante del Año. «El único y solitario 10 de mi vida fue sobre 50 puntos, en el examen del carné de conducir. Y, sorprendentemente, fui suspendido», bromeó Ussía. María Vázquez y Jaime Redondo fueron los merecidos ganadores y los dos confesaron su capacidad «para caerse y volverse a levantar ante las adversidades». «Enhorabuena. Ya habéis triunfado en la vida», les dijo Ussía.

«Mi Ruth Beitia, psicóloga, madre, atleta excepcional», presentó Ussía a la campeona olímpica, que, «cada año que cumplía, saltaba dos centímetros más». En definitiva, «orgullo de España»... salvo para su paisano Miguel Ángel Revilla, «que no le perdona que sea diputada autonómica por el PP». La atleta recogió el Premio al Personaje del Año de manos de Alejandro Blanco, presidente del COE. Ambos tuvieron emotivas palabras para Ramón Torralbo, entrenador de Beitia. «El 50% de lo que soy, como persona y deportista, es gracias a los valores que me ha enseñado», dijo Beitia.

Por último, Mauricio Casals, presidente de LA RAZÓN, entregó la estatuilla a la Trayectoria Ejemplar a Antonio Brufau. «Excepcional empresario catalán, que tanto ha hecho por su tierra natal y el resto de España», que «peleó» contra la expropiación de su filial YPF por parte de Cristina Fernández de Kirchner y que supone un ejemplo de «inteligencia, ética y valor».

Clausuró el acto el director de LA RAZÓN, Francisco Marhuenda, quien destacó la «envidia sana» que le producían los premiados y mandando un cariñoso saludo a Pilar Hornedo, mujer del columnista. «Si tenemos a Alfonso, es gracias a ella», afirmó.

Ussía no usó un idioma «exótico» para cerrar su discurso, como es tradicional. En «honor» a Ada Colau, y ante el riesgo de que pueda convertirse en una lengua exótica en el nordeste del país, optó por el español. «Que no el castellano, que, como decía Cela, es el bellísimo español que se habla en Castilla». Con ese idioma que hablan 600 millones de personas, se despidió hasta el año que viene. «Gracias de corazón a todos».