Adolescente español, «ciberadicto» en potencia

Nuestro país presenta la tasa más elevada en la UE de jóvenes en riesgo de «engancharse» a la red: un 21%

Gtres
Gtres

Si no son adictos, están a un paso. Nuestro país posee la tasa más elevada de la UE en lo que respecta a adolescentes –de 14 a 17 años– con conductas disfuncionales en el uso de internet: un 21,3%, cerca de doblar a la media comunitaria –12,7%–. Ésta es la conclusión de la «Investigación sobre conductas adictivas a internet entre los adolescentes europeos», informe coordinado por la UE y que en España ha contado con la colaboración de la ONG Protégeles. El análisis también revela que un 1,5% de los jóvenes españoles son totalmente adictos, superando a la media europea –1,2%–.

Guillermo Cánovas, presidente de Protégeles, dibujó el perfil de estos jóvenes en riesgo. Son principalmente chicos; con las tasas más elevadas «en los 16 y 17 años» y con un nivel familiar socioeducativo medio-bajo. ¿Los síntomas? «Descuidan otras actividades, dejan de relacionarse con sus compañeros y amigos inmediatos, aparcan los estudios, la alimentación, las horas de sueño... Y desarrollan conductas agresivas: necesitan estar conectados; si no, se revelan y se vuelven más introvertidos», resume Cánovas. Así, el 27,8% de los españoles afirma utilizar internet hasta el punto de descuidar otras actividades. «Necesitan conectarse de forma compulsiva» y «desarrollan síndrome de abstinencia», dice.

Pero ¿qué provoca que los jóvenes españoles sean una población de riesgo? Cánovas señala el «abuso» de redes sociales y chats. Nuestros adolescentes son líderes en Europa en cuanto al uso de estas redes –91,6% las utiliza–. Y es que un 39,2% de los adolescentes en riesgo pasa más de dos horas diarias en Facebook y Tuenti. No en vano, «los smartphones y las tablets han provocado que su conexión sea permanente».

Casi seis de cada diez afirman haber contactado con desconocidos en la red, por debajo de la media europea –63%–. Y el 32,8% de los que lo hicieron acabaron encontrándose con el desconocido cara a cara –en Europa fue el 45,7–. Así, un total del 20% de los encuestados se encontró en persona con un extraño. Algo que, a juicio de los expertos, puede llevar a situaciones de «grooming»: el acoso por parte de un adulto.

Eso sí, somos de los países que menos «cyberbulling» –acoso escolar por internet– sufre, aunque se trata de un nada desdeñable 13,3%. Mientras, el 53,5% reconoce haber accedido a imágenes pornográficas –la media europea es del 58,8%–.

Alicia López de Fez, directora del Centro de Psicología López de Fez –www.tupsicologoenvalencia.es– afirma que las consultas por adicción a redes sociales, internet y videojuegos «son cada vez más frecuentes». Pueden llegar a atender casos a partir de los 10 años, pero la edad más recurrente son los 16. «Los padres bajan la guardia. Entienden que sus hijos ya tienen un autocontrol a esa edad, pero no es real, porque el ser humano tarda todavía unos años en madurar», asegura la psicóloga. ¿El perfil? Concretamente, el adicto a las redes sociales «presenta una baja autoestima; necesita en mayor medida la aprobación de los demás y apoyarse en el grupo. Y necesita sentirse valorado».