Un español es el que más probabilidades tiene en todo el mundo de lograr un trasplante

La ONT vuelve a superar su propio récord: en los últimos tres años ha registrado el mayor incremento de donación de su historia

La ministra de Sanidad, Dolors Montserrat, durante la presentación del balance de 2017 ante la atención de la directora de la Organización Nacional de Trasplantes (ONT), Beatriz Domínguez-Gil (c), y el fundador de la organización, Rafael Matesanz

La ONT vuelve a superar su propio récord: en los últimos tres años ha registrado el mayor incremento de donación de su historia.

“Los datos que presentamos hoy son excepcionales, tenemos el mayor incremento en la historia de la donación”, afirma Beatriz Domínguez-Gil, directora general de la Organización Nacional de Trasplantes (ONT). Esta es la primera prueba de fuego de la nueva responsable que tomó las riendas de este organismo a mediados del pasado año, tras la jubilación de Rafael Matesanz. Y la ha superado con creces: el número de donantes por millón ya se sitúa en 46,9. De los 550 donantes que había en 1989, cuando se puso en marcha la ONT, en 2017 han superado los 2.000. En concreto, 2.183. Cada día, seis personas han donado órganos y se han realizado 14 trasplantes diarios. De ellos, 140 los han recibido niños.

Mas del doble de donantes que la UE

“Tenemos más del doble de donantes que el resto de países europeos y superamos en más de 16 puntos porcentuales la media de Estados Unidos”, añadió la ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, Dolors Montserrat. “España mantiene el liderazgo mundial durante 26 años”, añadía. La brecha con el resto de países es cada vez mayor.

El objetivo para 2020 eran superar los 40 donantes por millón, pero esa cifra hace dos años que se ha superado. Por eso, Domínguez-Gil ya anunció ayer la puesta en marcha de un nuevo “Plan 50x20”, que tiene como objetivo conseguir los 50 donantes por millón y los 5.500 trasplantes en el 2022, “para seguir batiendo récords”, añadió Montserrat.

Los cuatro factores clave

Para ser “el país de los trasplantes”, como indicó la directora de la ONT, trabajan específicamente en cuatro líneas: la colaboración entre las urgencias y el resto de servicios del hospital, la adaptación al nuevo perfil del donante, el incremento de la donación en asistolia (con el corazón parado) y el descenso de las negativas familiares.

El primer factor es el resultado de que nuestro sistema de salud sea uno de los mejores del mundo y de que se fomente el intercambio de órganos entre las diferentes comunidades aútonomas. Y es que, como insiste Domínguez-Gil, aunque algunas tiene más actividad que otras, “cualquiera de ellas estaría por encima de otros países de nuestro entorno”.

Desde hace años, la siniestralidad vial, que era una de las vías más activas de donación, ha descendido drásticamente, “afortunadamente”. Y es por ello, que ahora la mayoría de donantes son de edad más avanzada y sufren accidentes cerebrovasculares. “El donante ha envejecido”, puntualiza la nefróloga. Más de la mitad superan los 60 años y hasta un 9% los 80. Como anécdota, cabe destacar que el año pasado se pudo trasplantar el hígado de un hombre de 94 años. Porque en la actualidad, “sólo tenemos en cuenta la edad biológica”, no la que aparece en el DNI.

La donación a corazón parado o en asistolia, ya representa el 26% de las donaciones y desde la ONT aún creen que esa cifra se puede superar. Hace sólo seis años, en 2012, fueron 23 las donaciones que se consiguieron con esta técnica, mientras que el año pasado ya eran 573. “Sabemos que es una vía en la que aún podemos mejorar”, sostiene la directora de la ONT, ya que es una técnica que aún no está implementada en todos los hospitales españoles. Sin duda es el paciente con fallo renal el que más se está beneficiando de este procedimiento, aunque el trasplante hepático y pulmonar no dejan de crecer.

Por último, es importante destacar la concienciación, cada vez mayor, de la sociedad española. Si en 1992 se producían un 27,6% de negativas familiares, en 2017 el porcentaje descendió hasta el 12,9. Esto se suma a la importante reducción en las listas de espera: casi 600 pacientes menos. “Es un dato importante y abrumador”, resalta Domínguez-Gil. Y es que ni su predecesor podía imaginar una bajada tan importante. Se ha reducido en todos los órganos, salvo en páncreas.

Descenso de donación en vivo

Es cierto que la donación en vivo ha sufrido un leve descenso, y ya es el tercer año que ocurre lo mismo, pero la ONT lo achaca a la mayor disponibilidad de órganos de donante fallecido, “aunque vamos a trabajar en ello”, insiste su directora. Así como también están trabajando en que este año se consiga equiparar la baja por donación con la de maternidad, una demanda que los donantes, especialmente de riñón, llevan años solicitando y con la que “el Gobierno está comprometido”.

En resumen, la ONT ha vuelto ha conseguir máximos históricos de actividad trasplantadora en casi todos los órganos: los renales han crecido un 9%, los hepáticos un 8%, los pulmonares un 18% y se han realizado ocho trasplantes intestinales. A ello se suman otros récords alcanzados por diferentes hospitales de España: La Fe de Valencia ha sido el que más trasplantes ha hecho, mientras el Hospital de Donostia de San Sebastián, sin tener actividad trasplantadora, ha alcanzado los 72 donantes. La cornisa cantábrica sigue siendo la región de España más altruísta, donde más donaciones se producen.