Una niña de 11 años se suicida en Francia tras sufrir bullying

Este caso se une al de 700.000 niños y adolescentes que sufren diariamente acoso escolar, en la calle, en los transportes y a través de las redes sociales, según Unicef.

Los padres de la menor habían denunciado a la dirección del colegio la situación de acoso escolar la que estaba siendo víctima su hija / Dreamstime
Los padres de la menor habían denunciado a la dirección del colegio la situación de acoso escolar la que estaba siendo víctima su hija / Dreamstime

Este caso se une al de 700.000 niños y adolescentes que sufren diariamente acoso escolar, en la calle, en los transportes y a través de las redes sociales, según Unicef.

Julie, una niña francesa de 11 años, se ahorcó el pasado viernes en su habitación tras sufrir ‘bullying’ por parte de sus compañeros en un colegio de Herblay, a las afueras de París, según informa ‘Le Parisien’.

Fue su padre quien encontró a Julie cuando todavía respiraba, con una soga atada a su cama, desde donde había dado un salto, para quitarse la vida. Los bomberos lograron reanimar el corazón de la pequeña después de tres horas de masaje cardíaco. Sin embargo, la menor finalmente falleció en el hospital Robert Debré de la capital francesa.

Los padres de la menor habían denunciado a la dirección del colegio la situación de acoso escolar la que estaba siendo víctima su hija, pero las quejas fueron insuficientes.

Como consecuencia, la familia decidió cambiar de centro a Julie el pasado mes de marzo, pero la situación no cambió y la pequeña continuó sufriendo ‘bullying’ por parte de sus antiguos compañeros a través de las redes sociales.

La policía francesa ha abierto una investigación para intentar localizar a los compañeros que ejercían el acoso sobre Julie. Según la madre, su hija estaba en “la peor clase” y era víctima de constantes burlas en su anterior centro escolar.

Según Unicef,

Este caso de Julie se une al de 700.000 niños y adolescentes que sufren diariamente acoso escolar, en la calle, en los transportes y a través de las redes sociales, según Unicef.