El misterio del logo de Amazon, sus productos más vendidos por países y otros datos curiosos

Jeff Bezos posee la mayor fortuna de todo el planeta gracias a la visión de futuro que tuvo sobre lo que algún día representaría internet

Jeff Bezos es el hombre más rico del mundoLindsey WassonREUTERS

Jeff Bezos posee la mayor fortuna de todo el planeta gracias a la visión de futuro que tuvo sobre lo que algún día representaría internet. Nació en Alburquerque (Estados Unidos) y su apellido pertenece a su padrastro, un inmigrante cubano. Desde niño, ha sido un apasionado de las matemáticas, hasta el punto de pasar la mayor parte de las tardes haciendo cálculos de todo. Por ejemplo, una vez le dijo a su abuela que si seguía fumando de esa forma, viviría nueve años menos. Su pasión por los números fue aumentando y, en 1996, se graduó en Ingeniería Electrónica por la Universidad de Princeton. Al poco tiempo, terminó trabajando como analista financiero en D.E. Shaw, una empresa de Wall Street. Sin embargo, sus aspiraciones eran mucho mayores y, a pesar de contar con un empleo bien remunerado que le proporcionaba estabilidad, decidió apostar todo por una idea que se había estado gestando en su cabeza: Amazon.

Para Bezos, el riesgo siempre es la semilla del éxito. Hoy, es el hombre más rico del mundo con 112 mil millones de dólares y, sin embargo, sigue creyendo en su proyecto como el primer día. Por aquel entonces, la apuesta por un sector prácticamente inexplorado y en una sociedad en la que los hábitos de consumo eran tradicionales, parecía ser sinónimo de fracaso. Pero no fue así. De hecho, Amazon rápidamente se convirtió en una referencia de lo que hoy conocemos como e-commerce. “Nuestra visión es ser la compañía más centrada en el consumidor, en la que los clientes lleguen y encuentren todo lo que quieran”, ha defendido siempre.

Al igual que Google, Apple o Microsoft, Amazon también nació en su garaje. En concreto, en el de una casa unifamiliar situada en el número 28 de la calle Northeast, en Seattle (Estados Unidos). Aunque celebró la mayoría de sus reuniones en la librería Barnes & Noble del vecindario. ¿Por qué? Se dice que sus servidores necesitaban tanta energía que él y su mujer no podían utilizar un secador o la lavadora sin fundir un fusible.

Los productos más vendidos en un Prime Day

  • España | Sandisk ultra fit 64 GB USB 3.0
  • Estados Unidos | Instant pot DUO80 7-in-1 multi-use cooker
  • Italia | Lavavajillas finish all in one max tablets
  • Japón | Suplemento nutricional Savas whey protein
  • India | OnePlus 5
  • Francia | Temporadas 1-6 de Juego de tronos
  • China | Fisher price soothe and glow seahorse

El misterio de su logo

La flecha anaranjada tan característica de su logo se introdujo a principios de los 2000Abhishek ChinnappaREUTERS

La flecha anaranjada tan característica de su logo se introdujo a principios de los 2000. Si nos fijamos bien, sus extremos marcan dos letras en concreto, por lo que parece indicar que Amazon lo tiene todo para sus clientes: de la ‘A’ a la ‘Z’.

Cadabra

En un primer momento, Bezos pensó en llamar a su negocio Cadabra, pero su abogado le convenció para que no lo hiciera, pues sonaba demasiado parecido a cadáver.

1994

Ese año, el entorno web había crecido un 2.300%, una cifra que llamó la atención del empresario especialmente. Por lo que pensó la forma de aprovechar ese crecimiento. Hizo una lista de 20 posibles productos para vender online y decidió que los libros eran la mejor opción. De hecho, el primero que vendió fue Fluid concepts and creative analogies, de Doug Hofstadte. Lo hizo el 3 de abril de 1995.

El boom de Pikachu

La primera vez que Amazon introdujo juguetes en su página fue en 1999. El problema fue formar el stock de estos productos, ya que no era tan sencillo como ocurría con otros. Así que para cubrir la fiebre que generó Pokémon, sus empleados no dudaron en comprar todos los artículos disponibles en Toys 'R’ Us y venderlos después en su web.

1,6 millones

Si todo el cartón utilizado en los 1,6 millones de paquetes que la compañía envía a diario fuera plano, cubriría un área del mismo tamaño que Extremadura.

The Washington Post

El magnate siempre ha sido un gran seguidor de la prensa escrita. Tanto que, en 2013, se gastó 190 millones de euros en comprar The Washington Post. Su entrada supuso un revulsivo a un rotativo, como otros, muy afectado por la crisis. En tres años, consiguió doblar su tráfico en la web y volverlo rentable.