El Audi e-tron estrena espejos con cámaras

Dos pequeñas pantallas OLED de 7” con manejo táctil sustituyen a los tradicionales retrovisores, mejorando la visión en condiciones meteorológicas adversas.

El primer modelo eléctrico de la marca alemana estrena los Virtual Mirrors con dos cámaras que muestran las imágenes en pantallas OLED de alto contraste.

Los habíamos visto muchas veces en espectaculares prototipos y en vehículos de corte futurista en las películas, pero ahora se hacen realidad y debutan en un coche de producción muy innovador, el Audi e-tron. Este vehículo de 4,90 metros en formato SUV marca un hito en la historia de la marca alemana por convertirse en su primer modelo 100% eléctrico y por estrenar los Audi Virtual Mirrors, los espejos con cámara.

Los retrovisores exteriores virtuales que montan los Audi e-tron de forma opcional y de serie en los acabados más altos, constan de dos pantallas OLED de alto contraste (1200 x 800 píxeles) de 17,8 centímetros (7 pulgadas) que tienen un ajuste automático del brillo y sensores de proximidad para acceder a los ajustes y ofrecer la mejor visibilidad a cada conductor.

Los ingenieros de Audi han desarrollado un innovador sistema de procesamiento para que las pantallas muestren una imagen significativamente mejor que la de un retrovisor convencional en muchas situaciones, como por ejemplo cuando la luz del sol incide directamente en el espejo o en condiciones de baja visibilidad por lluvia.

Mediante un sistema inteligente, la visión en la pantalla se ajusta automáticamente a tres tipos de situaciones al volante. El primer modo, en autopista, reduce la escala de las imágenes que aparecen en el retrovisor virtual para que el conductor pueda apreciar mejor lo que sucede alrededor al circular a altas velocidades. La segunda situación hace referencia a giros y maniobras de cambio de carril, de modo que al activar el intermitente, la imagen se proyecta con más detalle en el lado hacia el que se dirige el coche, reduciendo el ángulo muerto para ver posibles objetos en la trayectoria. Y el tercer caso es en maniobras de aparcamiento, situación en la que los espejos giran hacia abajo. Y, en el caso de detectar un vehículo en el ángulo muerto, el contorno de la pantalla se ilumina en naranja para alertar al conductor.

Al montar unos dispositivos más pequeños con las cámaras en la parte exterior de la carrocería, el coeficiente aerodinámico ha mejorado ligeramente, y la única pega que encontramos es que no admite un sistema de plegado automático porque el motor ocuparía mucho espacio.

Hemos tenido ocasión de probar este sistema de retrovisores virtuales durante una toma de contacto con el Audi e-tron en Vizcaya y la sensación inicial es algo extraña al ubicarse las pantallas OLED en una posición más baja de donde iría el retrovisor de cristal, sobre todo al girar la cabeza buscando el retrovisor más cercano al conductor. Los ajustes se realizan en la misma pantalla, al acercar los dedos se activan los controles con flechas que permiten los ajustes para lograr el campo de visión deseado. La visibilidad es muy buena con lluvia –no se quedan gotas pegadas en la cámara- y en conducción nocturna o en túneles.

El Audi e-tron es un vehículo con carrocería SUV que se mueve con una mecánica completamente eléctrica compuesta por dos motores que entregan una potencia máxima de 408 CV en determinados momentos de aceleración y cuenta con unas baterías ubicadas en el suelo de 95 kWh, capaces de proporcionar energía para circular durante 417 kilómetros según el ciclo WLTP. Ya está a la venta desde 82.490 euros.

El tamaño del conjunto es más reducido y mejora la eficiencia aerodinámica del e-tron.