La falsa «multitarea digital» de los jóvenes

Los expertos advierten de que hacer dos cosas a la vez ralentiza el trabajo y empeora el rendimiento

Los expertos desmontan el mito de que es posible concentrarse en dos tareas tecnológicas a la vez
Los expertos desmontan el mito de que es posible concentrarse en dos tareas tecnológicas a la vez

Lo habrá escuchado muchas veces: el cerebro de los jóvenes está preparado para hacer dos cosas a la vez. Para atender en clase y consultar Facebook. Para ver la tele y repasar el último vídeo de su youtuber favorito. Para tener puesto, en definitiva, un ojo en una tarea y el otro en una muy distinta.

Pero los últimos estudios demuestran que en el ámbito digital no se puede estar a la vez en misa y repicando. Ni siquiera los adolescentes. Su costumbre de tener abiertas varias pantallas simultáneamente se conoce como «alternancia continuada de la atención», y no es más que dedicar unos minutos a una acción, luego a otra, y después a la otra, y volver a la primera... Insistimos: una, y otra, y otra. No varias a la vez, una virtud que el hombre no puede hacer desarrollar, ya que no está programado para realizar dos tareas simultáneas si estas implican a la misma zona del cerebro.

En este sentido, Guillermo Cánovas, director del Observatorio para la Promoción del Uso Saludable de la Tecnología (EducaLIKE), destaca un estudio del psicólogo David Meyer,de la Universidad de Michigan, según el cual el cambio continuo de una tarea a otra incrementa un 50% la posibilidad de cometer errores.

Otras investigaciones cifran además entre el 30 y el 40% el tiempo que se pierde por saltar de una red social a otra mientras se trabaja o se estudia, o por consultar el correo electrónico mientras se elabora un escrito o se atiende a una explicación. Esto ocurre por una cuestión muy sencilla: cada vez que nuestro cerebro cambia de registro tiene que empezar de nuevo en la nueva tarea.

“Cuando interrumpimos una tarea para consultar correos, por pocos que sean, nuestro cerebro debe volver al principio para recordar cuál fue el último que vio, qué está pendiente y cuáles están contestados. Lo mismo con el escrito que dejamos a medias, y al que volvemos después. Todo esto es una pérdida de tiempo increíble”, explica Cánovas.

Lo ideal, por tanto, es centrarse en una tarea y desterrar el mito de que la multitarea digital es posible, entre otras porque de lo contrario estaremos acostumbrando a nuestro cerebro a tareas muy cortas. Cuando sea necesario centrar la atención continuada en algo el esfuerzo será supremo. Y los resultados, decepcionantes.