«Amar es para siempre», como nunca

Antena 3 estrena hoy la novena temporada de la serie diaria más vista de la televisión, que ya supera los 1.900 capítulos

Entrar en el barrio de «Amar es para siempre» debe ser lo más parecido a nacer; esa luz, un montón de gente mirándote, mientras tú solo piensas en llorar. Así deben sentirse los actores que desde hoy se incorporan a la serie diaria más vista de la televisión y cuya novena temporada emite Antena 3. Y es que desde el primer minuto la vida de los protagonistas que han estado en nuestras casas durante más de 1.900 capítulos está a punto de cambiar, no sólo por la llegada de nuevos habitantes y nuevas localizaciones, sino porque el dolor se va a cebar con todos ellos.

La trama de esta nueva entrega comienza en septiembre de 1978, Manolita, interpretada por Itziar Miranda, y Pelayo, por José Antonio Sayagués, están en la morgue, «abatidos… Uno de los Gómez acaba de fallecer». Como les decía, las lágrimas surgen incluso antes de que se cumpla el primer minuto de serie. LA RAZÓN ha hablado con la asturiana más internacional, Manolita, que según nos asegura Itziar Miranda, «va a conmover. Todas las madres de España se van a sentir muy identificadas con esta madre, que al final es un símbolo de la mujer de esos años de posguerra». Además nos asegura que «algo muy grande, muy grave y muy terrible les va a ocurrir a los asturianos», que ya no son sólo con su bar el centro del barrio, si no que «además nuestra trama es la protagonista» en esta temporada. Ellos lo viven con «mucha ilusión, porque nos parece un regalazo que nos hace nuestros guionistas, nuestro director y la cadena».

El resto de tramas tampoco descansan y Manolín y Marisol vivirán su particular crisis con un embarazo repentino, Marcelino descubrirá una aventura de Marisol con un hombre casado y la llegada de nuevos personajes alterará la aparente calma del barrio.

Una de las nuevas incorporaciones será la de la actriz Manuela Velasco, que interpretará a una joven Maica, que intenta superar la pérdida de su padre retomando el negocio familiar, el obrador «Laida», pero no será fácil porque un amor del pasado volverá a su vida en la persona del padre Gorka (Unax Ugalde). «Es un esfuerzo interpretativo entrar en un avión supersónico como es ‘Amar...’, el volumen de trabajo, de intensidad y de la duración de las secuencias por el propio formato es brutal», nos relata la actriz. Así asegura que cuando recibió los primeros guiones, «no podía parar de llorar, pero yo, Manuela, no el personaje».

Y entre lágrima y lágrima se incorporarán nuevas localizaciones como la casa de los Sáez de Abascal, el piso de Maica, el despacho de Beltrán, el obrador y el taller parroquial. Y en ellos encontraremos a los personajes de siempre y a las nuevas incorporaciones, como Abel Sáez de Abascal (Oriol Tarrasón), su hermana Socorro (Llum Barrera), su sobrina, Emma (Sara Vidorreta), Beltrán Martín-Cuesta (Joseba Apaolaza), Fabián (César Vicente), Estefanía (Eva Rufo), Miguel (Joaquín Notario) y Virginia (Clara de Ramon).

Rodar en tiempos revueltos

Manuela Velasco también nos ha confesado lo difícil que es para los actores rodar en tiempo de pandemia, sujetos a decenas de medidas de seguridad y control. «Es muy difícil y ralentiza todo mucho», explica la actriz, que como bien dice «actuar es expresar». Asegura que durante «todo el proceso hasta que llegas a la acción, que ahí sí nos quitamos las mascarillas y la pantalla protectora, te sientes muy frustrado porque la voz no llega, no se puede ensayar con contacto, tiene que haber mucha distancia aunque vayamos con protección...». Pero los actores y todo el equipo están «concienciados de que no es sólo un problema de salud, que es lo fundamental, y en la productora la están cuidando escrupulosamente, pero hay algo que tenemos tan integrado: tienes cuidado de no tocar, porque un contagio supone que mucha gente se queda sin trabajo».