El tenso momento de Pablo Motos y Dulceida que tuvieron que repetir para aclarar

La influencer visitó el programa de Antena 3

Dulceida, en El hormiguero
Dulceida, en El hormigueroEl Hormiguero

La influencer Dulceida visitaba anoche “El Hormiguero 3.0″ de Antena que presenta Pablo Motos, “en el mainstream nos estamos acercando a Internet para entender vuestro mundo”, apuntó el presentador al comienzo del programa.

Una entrega en la que Dulceida abordó en qué consistía su trabajo en lo que ahora se empeñan en llamar “creadora de contenidos”, lo complicado que es cada día tener que generarlos o cómo fue ese despertar, el primer día que recibes un contacto para pagarte para promocionar determinada marca.

No tuvo tampoco problemas en entrar de lleno en cuestiones más privadas como la historia de amor con su pareja, con su mujer o la anécdota que creó todo el embrollo que fue que Dulceida duerme, desde que era pequeña, con el dedo en la boca.

Como no podía ser de otra manera, Pablo Motos reaccionó con sorpresa ante el comentario y más cuando Dulceida le enseñó las consecuencias que este hecho tiene en su propio pulgar. “Por eso tengo así los dientes para fuera, pero eso no me importa a mí me gusta”, dijo la influencer.

Barrancas, en el lío

“Es como una ampolla”, exclamó Barrancas. Lo que dejó sin palabras a la invitada y al presentador, puesto que no quedó muy claro si decía ampolla con exactitud. “Barrancas por favor eh, no has dicho ampolla”. La hormiga aseguró que había dicho “ampolla” y para aclararlo pidieron que repitieran el momento.

“Yo sigo escuchando polla eh”, decía la influencer y lo volvieron a repetir para destensionar la situación.

Mi máxima manía es chuparme el dedo y tocar orejas. Y más si están frías. Las de mi mujer me encantan, pero están calientes”. El momento surrealista continuó valorando cómo eran las de Pablo Motos.

Hablando sobre los temas laborales. Dulceida apuntó que todo lo que promociona es porque le cuadra y le gusta. “Mis seguidores son muy importantes, por eso promociono solo lo que me gusta. Es una conexión que no podría engañarles”.

Motos quiso insistir más y le puso en la tesitura de si lo haría si le pagaran dos millones de euros y se mantuvo firme: “Me ha pasado con marcas que me han dado mucho dinero y he dicho que no”.

No se olvida tampoco de cómo fue la primera vez: “Una boutique que me encantaba me escribió para hacer dos posts, vídeos, fotos y me pagaban 400 euros. Aluciné. Por ir a mi tienda favorita, fue como Pretty woman”.