Apoteosis poncista en su encerrona en Istres

Enrique Ponce sorprendió al torear ayer vestido de esmoquin
Enrique Ponce sorprendió al torear ayer vestido de esmoquin

Era su tarde en solitario en la plaza francesa de Istres y resultó siendo un festejo apoteósico. De principio a fin. Con un indulto, el del toro «Esparraguero» de nombre y de la ganadería de Núñez del Cuvillo y con la sorpresa de fin de fiesta, a la vista de la imagen, de torear los dos últimos toros del solo de Ponce vestido de esmoquin, abandonando así el terno grana y oro que el torero había elegido para la ocasión. Seis toros seis lidió el torero valenciano en una tarde triunfal en la que salió a hombros. Con lleno en los tendidos, se lidiaron toros de dos ganaderías. Con el hierro de Juan Pedro Domecq saltaron al ruedo el primero, tercero y quinto. El tercero, de gran calidad, fue premiado con la vuelta al ruedo. Con la divisa de Núñez del Cuvillo se lidiaron segundo, cuarto y sexto. Al cuarto, gran animal, se le perdonó la vida y al torero se le entregaron los trofeos máximos. El balance fue: oreja, oreja, dos orejas y rabo; dos orejas y rabo simbólicos, oreja y oreja. El paseíllo se celebró con la interpretación de Carmen a cargo del barítono Frederic Cornille.