«El toreo no es política. Mover ficha está en nuestras manos»

Castella dio un gran discurso anoche tras recoger el premio a la «Mejor Faena» de la Feria de la Virgen del Prado de Ciudad Real

El empresario Maximino Pérez (izda), Pilar Prado, hija del ganadero de Torrealta, junto a Sebastián Castella (dcha)
El empresario Maximino Pérez (izda), Pilar Prado, hija del ganadero de Torrealta, junto a Sebastián Castella (dcha)

El torero Sebastián Castella recogió anoche en el Museo del Quijote de Ciudad Real el premio a la «Mejor Faena» de la feria de la Virgen del Prado que el Colegio Oficial de Veterinarios de la ciudad concede junto con la empresa Maxitoro. El francés se mostró muy contundente con el discurso lleno de argumentos a favor de la Tauromaquia que dio tras recibir el galardón.

«La fiesta taurina es una manifestación cultural como cualquier otra. O mejor dicho, es SUPERIOR a otras, porque es la única de las artes en las que no hay representación: todo se hace de verdad y se ponen la vida en juego. LOS TOREROS SE JUEGAN LA VIDA como ningún otro ser humano en un «trabajo» que se realiza para divertir y emocionar a los espectadores», manifestó el diestro francés. «Apoyar económicamente el toreo es apoyar el segundo espectáculo de masas en España: la gente acude a los toros más que a muchos otros eventos culturales que sí están subvencionados. Y el toreo no recibe ni un solo euro de los Presupuestos Generales del Estado, mientras que aporta más de un 3% del Producto Interior Bruto y es el espectáculo cultural que más aporta al Estado en impuestos, casi 50 veces más que el cine, por poner un ejemplo».

Además, continuó, «No olvidemos, además, que es un espectáculo caro. ¿Por qué? Pues porque se lidia un animal que se cría durante años en los campos españoles, franceses o portugueses, con una calidad de vida superior a la de cualquier mascota de esas que pensamos que viven a cuerpo de rey, encerradas en jaulas en nuestras casas. ¡MIENTO! Al toro se le cuida mejor aún que a cualquier otro animal criado por el hombre, puesto que cuenta con mayor cantidad de terreno a su disposición, una alimentación privilegiada, selección genética y numerosas vacunas y revisiones veterinarias. Eso por no hablar de los animales que se crían con hormonas para que crezcan rápido y se maten pronto, y van amontonados al matadero, donde los descuartizan o, en el mejor de los casos, los fríen con descargas eléctricas. O los patos, a los que provocan cirrosis para obtener el preciado foie».

Ante la atenta mirada del público, el torero siguió con su discurso: «A eso hay que añadir que los permisos necesarios para organizar una corrida de toros suponen una gran cantidad de dinero, muy superior a la de cualquier otro espectáculo público. Y este dinero va directo a las arcas públicas y se emplea para mejorar la calidad de vida de todos los ciudadanos: tanto los taurinos como los antitaurinos».

«Lo escribí hace unos meses y lo repito: EL TOREO NO ES POLÍTICA. Unos y otros lo utilizan a su antojo para ganar votos y cuando llega la hora de la verdad seguimos estando solos», delató seguido de un aviso a navegantes: «Nos jugamos mucho: ser ciudadanos con los mismos derechos que cualquier otro o ser ciudadanos de segunda, soportando traiciones aquí, en Mallorca o en Barcelona. Mover ficha está en nuestras manos».

«Jerezano», de Torrealta, Mejor Toro de la feria

En el mismo acto la ganadera Pilar Prado, hija de Borja Prado, propietario de la ganadería Torrealta, recibió el trofeo al Mejor Toro por «Jerezano», herrado con el número 73, de pelo jabonero, nacido en abril de 2011, de 511 kilos de peso y lidiado, por el propio diestro francés.