Hogueras que ardieron hasta el final

Andy Cartagena, que cortó tres orejas y un rabo, puso broche triunfal a la feria de Hogueras...

El rejoneador Andy Cartagena sale a hombros tras cortar tres orejas y un rabo, en la última corrida de la feria de hogueras de San Juan
El rejoneador Andy Cartagena sale a hombros tras cortar tres orejas y un rabo, en la última corrida de la feria de hogueras de San Juan

Andy Cartagena, que cortó tres orejas y un rabo, puso broche triunfal a la feria de Hogueras...

Alicante, 26 de junio. Quinta de feria.

Toros de Femín Bohórquez, preparados para rejones. Bien presentados y buenos.

Andy Cartagena, rejonazo, oreja; rejonazo, dos orejas y rabo.

Manuel Manzanares, rejón, ovación; rejonazo bajo, oreja.

Lea Vicens, dos pinchazos y tres descabellos pie a tierra, silencio; rejonazo, oreja.

Casi lleno.

Peso de los toros: 481, 505, 451, 496, 486 y 527 kilos.

Se cerró la feria de Hogueras con un festejo de rejones que no desmereció del tono brillante triunfal del serial. También hubo ambientazo y una gran entrada en este broche fogueril y lo hecho en el ruedo gustó a la concurrencia.

Especialmente la actuación de Andy Cartagena, que paró con pasmosa facilidad a su primero, con una suavidad y un temple exquisitos, llevando al toro pegado a las crines de sus cabalgaduras en una verdadera exhibición de monta y doma. Banderilleó con arreglo al canon -citando de frente, dando el pecho, y clavando al estribo y siempre arriba- y dio espectáculo. Exigió mucho al astado, que acabó totalmente agotado y pareció poco premio esa única oreja que se le concedió cuando tiró patas arriba a su oponente de un certero rejonazo.

El cuarto tuvo menos fuelle y obligó al benidormí a exponer y arriesgar mucho, dejando llegar mucho al toro para encelarle y tirando ahora de su vena más genuinamente espectacular para calentar al tendido. Lo que a fe que consiguió a base de cabriolas, levadas y alardes de todo tipo que le valieron hasta un rabo al matar de un rejonazo fulminante.

Manuel Manzanares, que sustituyó a última hora al anunciado y lesionado Ginés Cartagena, anduvo con ganas y poca fortuna con su distraído primero, clavando una veces acá. otras allá, otras al aire, otras al suelo.. . mejorando en el tramo final de su faena y matando con eficacia.

Salió con ganas e ilusión con su segundo, pero tampoco ahora logró acoplarse y hubo numerosos desajustes, matando de un feo rejonazo muy trasero y bajo. Pero el paisanaje le pidió con fuerza la oreja y el palco tragó.

Se protestó al tercero, que salió como un tren y pareció acusar el esfuerzo, pero acometió siempre con celo a los caballos de Lea Vicens, que no tuvo el santo de cara, clavando de manera desigual y tardando mucho en matar.

El que cerró plaza y feria tuvo volumen y cuajo, luciendo la rejoneadora francesa en una faena vibrante y entusiasta que quedó deslucida al romperse el animal la mano derecha..